miércoles, 27 de junio de 2012

MANUAL DEL DISCIPULADOR



MANUAL DEL DISCIPULADOR


 Contenido
 1. Introducción
2. Discípulos o cristianos
3. Que es ser un Discípulo
4. Que les paso a los Discípulos
5. Permiso Divino para servir a Dios
6. Presentando el Evangelio
7. ¿Qué es Discipular? 
8.
 ¿Cómo conseguir un Discípulo?
9.
 ¿Cómo Discipular a alguien?
10. ¿Qué es hacer discípulos? 
11. El potencial del discipulado
12. Lo que debemos tener en cuenta para ser un Discipulador Eficiente:
13. ¿Cuáles características espirituales se deben buscar en el            posible discípulo?
14. Proceso del discipulado
15. El punto del discipulado
16. Ministerio del discipulado
17. Medición del discipulado
18. Medidas preventivas en el discipulado
19. Desarrollo del discipulado en la casa
20. Una guía para discipular
21. Algunas Recomendaciones para un Discipulado Efectivo
22. Que queremos lograr

 INTRODUCCIÓN

Jesús tuvo una visión fantástica. Estando en la tierra la puso en práctica, y antes de ascender, dejó encargado que la continuemos, hasta su retorno.
La visión de Jesucristo fue discipular a todas las naciones.   Así que cogió a 12 y el discípulo durante 3 años. No requirió de más, ya que su estrategia fue la multiplicación espiritual. Y le fue bien. ¡Tú y yo somos frutos de esa reproducción en cadena! Pero aún falta mucho
para alcanzar a todos los pueblos de todas las naciones.
Ante la pregunta ¿qué podemos hacer?, la respuesta será: Continuar multiplicándonos es la clave.
Así, nuestra ciudad y nuestra nación, y hasta lo último de la tierra, será alcanzada. Cristo sueña con una iglesia en la que todos sus miembros estén comprometidos con La tarea de hacer discípulos. Una iglesia en la que sus miembros sí pueden responder
satisfactoriamente a la pregunta ¿quién es tu discípulo? Una iglesia en la que el mayor
gozo de un discípulo sea que su discípulo esté discipulando a otro. Y así, alcanzar
nuestra ciudad, nación, y hasta el último pueblo de nuestro globo terráqueo.
En tus manos tienes un estudio en forma de bosquejo. Está preparado para entrenarte
para una tarea exitosa de hacer discípulos. Y es mi oración que esta visión se te meta en
la mente y corazón. Y que a medida que la leas y estudies, el Espíritu Santo produzca
en lo más profundo de tu ser un firme deseo de discipular a otros. A través del discipulado.
  
  Discípulos o Cristianos   Jesús Exige Discípulos, No Cristianos
Jesucristo antes de irse al cielo, nos dejo uno de los más grandes mandamientos y es el de la Gran Comisión, que es el de ir y hacer discípulos por todo el mundo.
Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. (Mateo 28:19)
Ojo: ¡Ser cristiano no es lo mismo a ser un Discípulo!
El término Cristiano” fue utilizado mucho tiempo después de la gran comisión en la Iglesia primitiva y es algo muy diferente a ser un discípulo. Ahora llamarse cristiano es algo común y de moda, muchos adoptan este título para hacer énfasis que son seguidores de Jesús cuando puede ser que en realidad no lo sean. Hoy en día Cristiano puede ser cualquiera, es más los católicos mismos también se llaman cristianos.
¿QUÉ ES DISCIPULAR?
1. ¿Qué es el discipulado?
La palabra discípulo tiene su origen en el vocablo latín “discipulus”, y se refiere básicamente al alumno de un maestro. Tomando como referencia estos elementos (alumno y maestro) podemos definir el discipulado cristiano como, el proceso educativo espiritual que tiene como propósito llevar a la madurez en Cristo a todas aquellas personas que han aceptado a Jesucristo como su Salvador personal. Es decir, ayudar al alumno a vivir y pensar como su maestro, Jesucristo.

De esta definición destacamos tres elementos: Maestro, discípulo y proceso. El discípulo hace un compromiso de vivir la vida que enseña y demanda su Maestroy poco a poco enseñar a otros a vivirla. Esta relación entre el maestro y el discípulo implica un proceso que dura toda la vida.

Ahora bien, el proceso al que se hace referencia implica el uso de medios o recursos, entre los que podemos incluir a las personas, las estructuras, los programas, los materiales, las lecciones, el currículo etc. Pero cuidado, no debemos limitar el discipulado a un programa o a una serie de lecciones. Discipulado es más que programas, planes o una definición. El discipulado es el estilo de vida que Jesús, el Maestro, propone que vivamos los que deseamos sinceramente agradarle y hacer su voluntad. Es un estilo de vida que requiere la disposición para aprender.

También es importante comprender y reconocer que el discipulado tiene su origen en Dios mismo, ya que Él es el único que puede producir cambios sobrenaturales en la vida de las personas. Así que, el verdadero seguidor de Jesús es aquel que acepta ser un instrumento en la misión de Dios; es quien se compromete a asumir responsabilidad personal de convertirse en discípulo y hacer discípulos.
Discipulado Es hacer discípulos para Cristo, a través de Simplemente hacer lo que hizo el Señor Jesucristo con sus discípulos, enseñarles la Palabra de Dios, mostrarles como aplicarla a sus vidas, pasando tiempo con ellos, preocuparse por lo que están pasando, que debilidades tienen, que problemas están enfrentando, que preguntas tienen, etc.
Tener un tiempo de discipulado no es solo un tiempo en el cual comparto unas cuantas lecciones de la Biblia y después me despido y que cada uno viva su vida como pueda, realmente ese no es el discipulado que encontramos en la ordenanza que Cristo nos mando, un discipulado verdadero es cuando pasamos  tiempo con una persona e invertimos nuestra vida con ella, esto es muy costoso; dedicas tiempo, dinero, decepciones y una gran cantidad de circunstancias, pero al final obtendremos un discípulo que se pueda multiplicar en otra persona. Es así como se multiplicaba la iglesia primitiva, esto requiere de mucho esfuerzo y también de muchos cristianos que puedan invertir sus vidas literalmente para propagar el evangelio por todo el mundo.

¿Pero quién es un discípulo y que significa hacer discípulos? Para poder entender esto, analizaremos el llamamiento de Leví, llamado Mateo.
1. Hacer discípulos significa ¡Ser un Discípulo! (estar seguro de lo que cree)
Después de esto salió Jesús y se fijó en un recaudador de impuestos llamado Leví, sentado a la mesa donde cobraba. —Sígueme —le dijo Jesús. Y Leví se levantó, lo dejó todo y lo siguió. (Lucas 5:27-28)
Ser un Discípulo significa: poner en el lugar de honor de nuestra vida a Jesús. Es alguien que toma la decisión de ser como Cristo y abandona toda su vieja manera de vivir. Es capaz de dar la vida por su maestro; por lo contrario un cristiano tan solo es alguien que dice seguir a Cristo.  Lucas 14: 25-27 “Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo:
14:26 Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo.
14:27 Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo”
Un discípulo es muy diferente al cristiano promedio de ahora, pues es aquel que recibe a Jesucristo como su Señor y Salvador, quitando todos los obstáculos y hace todo lo posible por parecerse a su Maestro. Es aquel que va en pos de Cristo y hace otros discípulos.
Sin embargo, ¡Si no soy discípulo, no puedo hacer discípulos! 
2. Hacer discípulos significa traer personas a los pies de Cristo y encaminarlos en su verdad.
Luego Leví le ofreció a Jesús un gran banquete en su casa, y había allí un grupo numeroso de recaudadores de impuestos y otras personas que estaban comiendo con ellos. (Lucas 5:29)
Mateo sabía quién era Cristo y lo que podía hacer, entonces él no se quedo solo con la Buena Nueva de Seguirlo, sino que invito a otros a su casa para que lo conocieran también.
Traer a Cristo es: Evangelizarlos, darles el evangelio para que por medio el Espíritu busquen de Dios.
Encaminarlos es: Enseñarles a obedecer y a crecer en carácter.

3.  Hacer discípulos es una tarea de sacrificio y dedicación
Pero los fariseos y los maestros de la ley que eran de la misma secta les reclamaban a los discípulos de Jesús: — ¿Por qué comen y beben ustedes con recaudadores de impuestos y pecadores?
—No son los sanos los que necesitan médico sino los enfermos —les contestó Jesús—. No he venido a llamar a justos sino a pecadores para que se arrepientan. (Lucas 5:30-31)
Jesús sabia que sus seguidores y otras personas que lo seguían eran pecadores, es por eso que él les dio seguimiento incluso hasta después de su resurrección para convertirlos en grandes hombres de Fe.
¿Y entonces que les pasó a los discípulos? 
Gracias a Cristo, su Maestro, se transformaron en Grandes Apóstoles y hasta el día de hoy son reconocidos por todos por los frutos que estos dieron gracias al discipulado que les dio.
¿Qué es Discipular? 
1. Es tener bajo tu cuidado y responsabilidad otras vidas, para encaminarlos hacia la perfección.

2. Es el objetivo de la gran comisión.
En Mateo 28 leemos: “Id y haced discípulos... bautizándolos... y enseñándoles...”. (Véase Mateo 28: 18-20).
3. No es para los recién nacidos.
Tú no comienzas a discipular después que tu “blanco” ha nacido de nuevo. Pues
Jesús mismo comenzó a discipular a los 12 aún antes de que nazcan de nuevo.
Cuando uno nace de nuevo, el Espíritu Santo viene a morar en nuestro corazón.
Jesús antes de ascender, reunió a sus discípulos, y luego de soplar, les dijo: “Recibid
el Espíritu Santo”. Fíjate: Aún no habían nacido de nuevo, y ya estaban siendo discipulados por Jesús.
4. Es una cualidad de las personas.
Cuando tú entablas amistad con alguien, ya comenzaste a discipularlo. Aunque aún
no le hayas hablado de Cristo, ya comenzaste a discipularlo, a menos que él sea quien te esté discipulado.
Continúa cultivando esa amistad; con tus palabras y con tus actitudes y acciones preséntale a Cristo; y aunque a la primera no lo reciba como Salvador, continúa siendo su amigo. Y cuando lo reciba, continúa discipulándolo...
5. Es un proceso en dos fases.
El hacer discípulos es un proceso, en el que interactúa el discípulador y el discípulo en dos fases. La primera, antes de su nuevo nacimiento. La segunda, después de su nuevo nacimiento. En la primera, apuntas a su nuevo nacimiento; en la segunda, le ayudas a “ser un discípulo responsable y reproductivo”.
El concepto bajo el cual trabajaremos tiene relación con la “biología espiritual” de
los hijos de Dios. Y sería bueno que lo aprendamos no mecánicamente, sino
reflexiva y críticamente.
Lo veremos gráficamente; y decimos: Este es un proceso que va de menos a más. Primero lo engendramos; y luego de atender su Nuevo Nacimiento (punto “cero”), habrá que ayudarle a crecer y desarrollarse y reproducirse en otros. Y todo esto por la influencia de nuestra presencia, actitudes, acciones y palabras para con él.

 PROPÓSITO DEL DISCIPULADO:
1. Como ya lo hemos visto el propósito es hacer discípulos para Cristo, presentarles el evangelio de Salvación y Vida eterna, y preparar un pueblo dispuesto a servirle a Cristo Lucas 1: 16-17. El propósito del discipulado es aprender, practicar y enseñar. Esdras 7: 10
2. Formar en las personas al carácter de Cristo. A través de la palabra
3. Presentarles nuestra iglesia soldados de Jesucristo, y nuestra visión. (Oración, palabra y evangelio) debemos mostrar cual es nuestra diferencia con las otras iglesias, así les evitamos falsas expectativas que otras les ofrecen. Para que cuando tomen la decisión de congregarse con nosotros, ellos sin haberlo hacho todavía ya nos conozcan, y anhelen ese momento. Enséñales del poder de la Adoración y la alabanza. 2 Crónicas 20: 22

¿Cómo conseguir un Discípulo?
 Jesucristo era todo un maestro, por lo tanto muy recurrente, y por donde el transitaba en su mente siempre tenía un deseo hacer conocer a los que más pueda acerca de su padre, y nosotros también lo podemos hacer, de dos maneras: de manera formal, o de manera informal.
Antes de comenzar con este estudio, recuerde que para servirle a Dios, no se necesita de grandes logros académicos, lo único que se necesita es un corazón dispuesto, y contar al mundo las maravillas que Dios ha hecho en nuestra vida: Marcos 5: 18-20 “Al entrar él en la barca, el que había estado endemoniado le rogaba que le dejase estar con él.
5:19 Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti.
5:20 Y se fue, y comenzó a publicar en Decápolis cuán grandes cosas había hecho Jesús con él; y todos se maravillaban. ”
Permiso divino para Servir a Dios
Muchos de nosotros nos sentimos como Moisés cuando estuvo frente a Dios en la zarza que ardía en Éxodo 3-4. Se sintió incompetente y nada preparado para servir, sin embargo eso es lo  que Dios lo llamo a hacer. Muchos discipuladores o siervos potenciales en la Biblia tuvieron miedo y huyeron de su llamamiento. Dios les tuvo que dar permiso para hacerlo.
 La mayoría de nosotros podemos hacer una lista del por qué no servimos o discipulamos efectivamente, como Moisés lo hizo. Cuando Dios le llamo, el tenia inmediatamente 5 excusas por las cuales no lo podía hacer. Tome nota de cómo Dios responde a ellas.

EXCUSAS
Excusa Nº uno: ¿Quién soy yo? (Éxodo 3:11)
Moisés lucho con su identidad, simplemente no se sentía calificado. El pensaba que Dios había escogido al siervo equivocado. La respuesta de Dios: No importa quién eres, yo te he llamado, yo estoy contigo. Y yo te ayudo. Marcos 16: 20

Excusa Nº dos: ¿Quién eres tú? (Éxodo 3:13)
Moisés lucho con la intimidad, El conocía a Dios lo suficiente como para poder dárselo a conocer a las personas. Su relación con Dios era débil. La respuesta de Dios: YO SOY EL QUE SOY. Soy cualquier cosa que tú necesites.
Excusa Nº tres: ¿Y que si no me escuchan? (Éxodo 4:1)
Moisés lucho con la intimidación. Se preocupo sobre la reacción de las personas hacia él. La respuesta de Dios: Cuando haya terminado, ellos escucharan, confía en mí.
Excusa Nº cuatro: Nunca he sido un buen orador. (Éxodo 4:10)
Moisés lucho con la incompetencia. ¿Quién lo seguiría si no podía hablar bien? La respuesta de Dios: ¿Quién crees que hizo tu boca? Soy la fuente de tus dones

Excusa Nº cinco: Se que puedes hallar a alguien más. (Éxodo 4:13)
Moisés lucho con un sentimiento de inferioridad. Se comparo a sí mismo con otras personas más capaces y se sintió inferior. La respuesta de Dios: Bueno dejare que vaya Aarón contigo...pero sigo llamándote a ti.
PREGUNTA: ¿Que excusa tiene usted para no discipular bien? ¿Cuál cree usted que sería la respuesta de Dios?
El conocimiento que vamos a obtener en el presente manual de discipuladores nos ayudara en parte a proyectarnos con más eficiencia con nuestros discípulos y la iglesia podrá también ser más sal y luz en el mundo y principalmente en el lugar donde Dios nos permite servirle.
“La única conclusión a que podemos llegar es que jamás en la historia como lo es hoy  que conquistar la ciudad es conquistar el mundo”.
“La Iglesia ha de movilizarse rápidamente para tener impacto en el mundo, o pronto este dominara a la Iglesia, cada día es más estrecha la diferencia que hay entre un cristiano y una persona del mundo”
“Si nosotros los Cristianos vamos a tomar en serio la gran comisión en este momento de la historia, debemos pensar seriamente, en qué estamos haciendo por alcanzar todas esas Almas que se encuentran atrapadas en el mundo, y todas esas Almas que se encuentran con nosotros y que nos han traído el mundo al interior de nuestras Iglesias por nuestra ineficiencia y ceguera espiritual”.
La renovación de la Iglesia en el área moral y espiritual de sus discipuladores y de la mayoría de sus integrantes es una necesidad urgente. Jamás ha sido ello más urgente que en la sociedad actual. Sin la renovación de la iglesia hay poca esperanza para el mundo.

PRESENTANDO EL EVANGELIO

Uno de los problemas que enfrentan los evangelizadores es cómo iniciar una conversación evangelística.
Sabe de la necesidad imperante del pecador y también cuenta con los elementos para ayudarlo, sólo que hay que ponerlos en orden para exponerlos, de tal forma que ofrezcan las mejores perspectivas de progreso y efectividad cumpliendo así lo que indica el Apóstol San Pablo a Timoteo (2 Timoteo. 2:15) "que traza bien la palabra de verdad", esto es tocante al sistema de explicación.

Por otra parte, tenemos el momento y el lugar para iniciar, este varía según las circunstancias: puede ser de manera:
 INFORMAL: al ir de viaje, en la calle, en el hospital, en un paradero de bus, etc., la gente siempre se queja de algo, del clima, del gobierno, de la tragedia que acabo de ocurrir, cada una de estas conversaciones son una oportunidad para presentar el evangelio y ofrecer un discipulado.
FORMAL: en el desarrollo del trabajo del plan de evangelismo, organizado por la iglesia (Visitación casa por casa).

En este punto del presente folleto, sugerimos algunos pasos que aunque no son los únicos porque varían las circunstancias, pero sí le pueden dar la idea para el desarrollo de su trabajo.

A) INFORMAL. Aprovechando Las Oportunidades.

En este paso vemos cómo muchas de las circunstancias son propias para establecer una conversación evangelística; es cuestión de estar preparado y aprovechar las ocasiones o los temas que inviten a hablar de Cristo. Dios siempre nos va a propiciar oportunidades para que nosotros hablemos de sus maravillas

Un ejemplo de esto es: El Divino Maestro en su conversación con la mujer Samaritana. Jesús principia con una petición, "Mujer, dame de beber". Jesús continúa con un ofrecimiento: "Tu pedirías de Él y El te daría agua viva". En estas palabras abre el apetito y descubre la necesidad espiritual de aquella mujer. "Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed, mas el agua que yo le daré, será en él una fuente que salte para vida eterna". La mujer contestó: "dame de esta agua", Jesús como es conocedor de la vida del ser humano y para satisfacer la petición y deseo de la mujer, tocó la llaga de su pecado cuando descorre el velo de su vida "ve y llama a tu marido". Jesús podía haber entregado el mensaje a ella sola sin que estuviera su marido, pero en ello toca el pecado en el que ella vivía. "No tengo marido". Le dijo Jesús: "Bien has dicho, no tengo marido, porque cinco maridos has tendido y el que ahora tienes no es tu marido, esto has dicho con verdad"; podemos ver la habilidad del Maestro en cuanto a saber aprovechar las oportunidades y circunstancias para proclamar las verdades del Reino de Dios.

 B) Propiciando Las Oportunidades.

En este aspecto, el propósito es más definido, el cristiano tiene en su mente, sembrar la semilla. El Divino Maestro, nuevamente en escena nos da la pauta a seguir; el ciego que fue sanado, al lavarse el lodo que Cristo le untó en los ojos, una vez que este es despreciado y desechado por sus interrogadores, Cristo lo encuentra e inicia con una pregunta en la que califica inmediatamente su necesidad espiritual. Posteriormente su proclama la hace más objetiva a los oídos de los que escuchaban, le dice al hombre que había sido ciego: "¿Crees tú en el hijo de Dios? respondió él y dijo: ¿Quien es Señor para que crea en él? y le dijo Jesús: Y le has visto, y el que habla contigo El es. Y le dice: Creo Señor, y le adoró. Posteriormente Jesús hace su proclama respecto a su ministerio en favor de los ciegos espiritualmente. Juan 9: 1-13, 35-41
EJEMPLO DE CÓMO ABORADAR A UNA PERSONA:
En un paradero de buses:
 Pasajero: que demorado esta esto, cada día el gobierno es peor.
Discipulador: si,  tiene la razón, ¿usted cree que el hombre podrá acabar con todo lo malo que está pasando?
Pasajero: no creo
Discipulador: tiene toda la razón,  el único que puede acabar con todo lo malo que está sucediendo es Cristo, no lo cree. No importa la respuesta que él le pueda dar, el discipulador debe llevarlo a reflexionar que en realidad la única salida es Jesucristo. Al final le podemos decir: nosotros somos un grupo de personas que creemos fuertemente en que Jesucristo es la única solución a nuestros problemas, hacemos estudios bíblicos en las casas, si a usted le interesa conocer más de estos temas, podemos ir a su casa y comenzar a estudiar juntos. (Si no puede concretar un discipulado, entréguele y explíquele alguno de nuestros tratados)
Si la persona que está a su lado no es la que comienza el dialogo, entonces hágalo usted, saque a relucir, la noticia del momento, el clima, el acontecimiento que está pasando en ese preciso momento en que usted está parado(a) junto a esa persona.
En cualquier lugar donde estemos, vamos a encontrar gente que está decepcionada de lo que pasa en el mundo, estudiantes, amas de casa, trabajadores, etc. Lo único que necesitamos es pedirle al espíritu santo que nos de sabiduría para poder acomodar la palabra de Dios a cada necesidad, y circunstancia.

 C)  DE MANERA FORMAL. En El Plan De Evangelismo.

El trabajo adquiere cierta uniformidad porque el grupo que va a desarrollar este trabajo, lleva en su mente un formato previamente preparado desde la introducción a la conversación.
El desarrollo del mensaje como la insinuación para una segunda visita al hogar que está visitando. El equipo de evangelizadores debe realizar reuniones de estudio y oración para que todos lleguen al mismo nivel de la iluminación y conozcan el mismo formato de exposición; este equipo practicará hasta que todos lo dominen y ofrezca cierta seguridad en el campo.
Miremos un ejemplo de introducción, el cual se define en cinco pasos. Los evangelizadores debidamente arreglados, honestamente, no arreglo ostentoso, sino modesto y de buen gusto, estos se encaminarán a la puerta y uno de ellos con decisión, toca firmemente, no con apresuramiento, ni tampoco con miedo sino con toda naturalidad reflejando en su rostro una sonrisa recordando que va en el nombre de Jesucristo.1) Identificación personal: Buenas tardes, señor(a) mi nombre es X y mi compañero X. (Aquí el compañero deberá pronunciar su nombre). 2) Identificación de la Iglesia: Uno de los evangelizadores hará la presentación de la Iglesia, somos de la Iglesia Soldados de Jesucristo… y queremos hacerle una corta visita. 3) Propósito de la visita: El propósito de nuestra visita es compartir con usted una porción de la palabra de Dios. 4) Pregunta que califica la voluntad de oír: ¿Podemos disponer de unos minutos de su valioso tiempo? Espere la respuesta, para poder proseguir. 5) Promesa de brevedad de la visita: Trataremos de ser breves.
NOTA: Las respuestas posibles en la visitación: Es bueno que el evangelizador este preparado a cualquier respuesta, pues debe saber que en este trabajo hay diversidad de experiencias.
1) Cuando la respuesta es negativa: Disculpe Señor(a) por la molestia que le hemos ocasionado, de todas maneras deseamos que Dios la Bendiga.
2) Si la respuesta es bajo excusa: Señor, no tengo tiempo y estoy ocupado(a), voy a salir, etc. El evangelizador no se desanimara, sino que proseguirá: Bueno, señor(a) será otra ocasión cuando usted nos indique, por lo pronto, permítanos obsequiarle este folleto que contiene una porción de la palabra de Dios, habla de Jesucristo y sus promesas de vida eterna. Cuando usted tenga oportunidad lo podrá leer, señor(a), no le quitamos el tiempo, deseamos que Dios le bendiga y que disfrute de la lectura. Recuerde que si tiene una necesidad espiritual estamos a la orden, nuestra iglesia se encuentra ubicada en…. Y nuestras reuniones son los días…. Para mayor información le pedimos que consulte el folleto que le entregamos. O en nuestra página web. www.iumsodadosdejesucristo.es.tl

3) Cuando la repuesta es afirmativa, aquí se procede a crear un clima de confianza, muchas gracias, señor(a) por su buena voluntad, por sacrificar parte de su tiempo y le aseguramos que Dios se lo va a tomar en cuenta. Señor(a) andamos realizando estas visitas a los hogares en cumplimiento al mandamiento de nuestro Señor Jesucristo, pues él dijo: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura y mire, por bendición de Dios estamos aquí con usted trayéndole el evangelio de Jesucristo.
4) Cuando al que se evangeliza es miembro de otra organización religiosa y empieza a contender, los más aconsejable es retirarse amablemente para aprovechar el tiempo con alguien que deseé escuchar el mensaje de salvación.
Recuerde que todo esto sin la dirección del Señor no será de éxito, por ello, debemos pedir que él nos guie siempre, de esta manera su voluntad agradable y perfecta se hará siempre. Amén.
 Ejemplo de oración de fe:
Señor Jesucristo, te pido perdón por mis pecados, hoy reconozco que tu moriste en la cruz para perdonarme y darme nueva vida, te reconozco como mi señor y salvador, te pido que hagas de mi la persona que tu quieres que yo sea, inscribe mi nombre en el libro de la vida. Amen

¿Cómo Discipular a alguien? Debes:
1.      De estar seguro de tu Salvación.
2.      De haber sido discipulado, o debes de ser discípulo de alguien para enseñar y guiar
3.      Darle el Evangelio y que este seguro de su Salvación
4.      Enseñarle a orar
5.      Enseñarle a leer, creer y confiar en la Biblia, y en la doctrina de la Iglesia
6.      Enseñar a memorizar la Palabra (para que no haya ausencia de carácter)
7.      Estudiar la Palabra con el(ellos)
8.      Animarlo a congregarse a la Iglesia
9.      Enseñarle a buscar el consejo y la ayuda (que no dependa de él, sino de Dios)
10.  Enseñarle a ayunar, explícale la importancia de los anillos de seguridad
11.  Tener ojos de Amor hacia tu amigo(s)
12.  Darle el ejemplo, que vea a Cristo en ti
13.  Invertir horas, días, años, tiempo en el(ellos)
14.  Consolarlos, exhortarlos y celebrar junto a ellos
15.  Al final de ayudar a esa persona, te aseguro que siempre vivirás en el corazón de el.
   
Reto: Si Jesús te pide que hagas discípulos, no seas rebelde a ese llamado y obedece.
 
¿Qué es hacer discípulos? 
Es colaborar con Dios en el engendramiento, nacimiento, crecimiento, desarrollo y reproducción espiritual de hombres y mujeres, permitiendo el obrar del Espíritu Santo a través de nuestra presencia, actitudes, palabras y acciones.

Presencia
El tiempo que pasan juntos
Actitudes
Lo que el discípulo percibe de su discipulador
Acciones
Lo que el discípulo ve hacer a su discipulador
Palabras
Lo que el discípulo oye de su discipulador
 Crecimiento
Cuantitativo
Desarrollo
Cualitativo
Reproducción
Multiplicativo
    
 El potencial del discipulado
1. El potencial reproductor.
Todos nos reproducimos; o se nos reproducen.
2. El potencial social.
Todos podemos tener amigos; y es bueno cultivar amistades no cristianas,
para discipularlas. No para que ellos nos conviertan a sus costumbres
A veces caemos en el engaño de apartarnos de todas nuestras amistades,
dizque para santificarnos. Amigos, vecinos, familiares.
3. El potencial fructífero.
El discípulo no ha elegido al Señor; si no ha sido elegido y puesto por el Señor para
Llevar fruto. Juan.15:16
Fruto abundante (cantidad).
Fruto permanente (calidad)

 Desmitificación.
Hay ciertos mitos que han entorpecido la salud y el crecimiento de la iglesia, que desvaloran el potencial de los discípulos de Cristo.

 MITO
REALIDAD
Es tarea del Pastor
El pastor es el entrenador
No es mi don
Quizá no sea un evangelista, pero si un evangelizador por naturaleza
No tengo tiempo
No es cuánto tiempo tienes, sino como lo usas
No siento
No importa lo que sientas: hay que obedecer al maestro
Estoy muy ocupado
Mejor. El señor no busca gente ociosa
Me da vergüenza
Dios no te ha dado espíritu de
cobardía, sino de poder, amor y
dominio propio.

Lo que debemos tener en cuenta para ser un Discipulador Eficiente:

1.      ¿Cuál es el Propósito del Discipulado?
Todas las personas nacen con la predisposición de vivir independientes de Dios en este mundo, y a medida que los niños se convierten en adultos esta predisposición se endurece más. Cuando una persona acepta el regalo de la salvación, entonces el Señor inicia un proceso de transformación del entendimiento del creyente para que vea su propia vida cada vez más desde la perspectiva de Dios.
Se puede definir este proceso de transformación como "santificación", el ritmo y profundidad de Este proceso de transformación depende de la voluntad y comprensión que tenga el creyente.
El propósito del "discipulado" es de ayudar al recién convertido a entender que es lo que Dios quiere hacer y está haciendo en su vida. Además, el discipulado en sí, sirve como un instrumento bíblico para acelerar este proceso de desarrollo espiritual personal. Se puede comparar el discipulado bíblico al período formativo e importante de un niño en el hogar durante el cual los padres aman, instruyen y guían a sus hijos.
Romanos. 12:1-2… hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.
Colosenses. 1:28-29 A este Cristo proclamamos, aconsejando y enseñando con toda sabiduría a todos los seres humanos, para presentarlos a todos listos(maduros) en él. Con este fin trabajo y lucho fortalecido por el poder de Cristo que obra en mí.

2.  El Seleccionar: (Buscando la voluntad de Dios en cuanto a cual persona, o personas, Él quiere que usted discipule.)
A. Si usted quiere llegar a ser un discipulador efectivo, debe primero pedir al Señor
Que le dé sabiduría para poder discernir quienes deberían ser aquellos en los que usted va a invertir sus recursos, es decir, su tiempo, su energía, y posiblemente sus posesiones. Recuerde que Jesús dejó que su Padre tomara la decisión cuando le tocó escoger a sus discípulos. Por aquel tiempo se fue Jesús a la montaña a orar, y pasó toda la noche en oración a Dios. Al llegar la mañana, llamó a sus discípulos y escogió a doce de ellos, a los que nombró apóstoles: ... (Lucas 6:12-16)
Nota: Tristemente a muchos creyentes, especialmente a aquellos que ya han encontrado un estilo de vida cómodo y aceptable frente a los ojos de otros creyentes, parece no interesarles el seguir creciendo hacia una vida espiritual madura y fructífera.
 Si usted está pensando en discipular a un creyente, es recomendable que revise primero las características detalladas en el,  Si dichas características no son evidentes en la vida de su posible discípulo, entonces usted debe pedirle al Señor que le confirme si en verdad sería él la persona elegida para este propósito.
 Por otro lado, manténgase orando para que Dios le provea alguien que realmente tenga el deseo de crecer espiritualmente. Si malgasta su tiempo con un creyente desinteresado, esto podría llegar a ser causa de frustración para usted, y sus esfuerzos no darán los resultados esperados. Además, usted podría estar quitando dicha oportunidad a otro
Creyente que quizás tenga más sinceros deseos de crecer espiritualmente.
Nota: Considere que el creyente que no parece tener interés hoy, puede que lo tenga más
Adelante en el futuro.

 3.  ¿Dónde se puede encontrar a creyentes que estén dispuestos a recibir un discipulado?
A. Entre los nuevos creyentes. Dado el hecho de que ellos ahora son considerados bebés
Espirituales en Cristo, los nuevos creyentes sienten muchos deseos de contar con alguien que camine junto con ellos, para guiarlos y explicarles la vida espiritual.

B. Entre aquellos creyentes quienes han estado caminando por un desierto espiritual. Por no haber recibido un discipulado adecuado, o por otros motivos, muchos creyentes han vivido por años en un desierto espiritual. Por esta razón, Dios algunas veces permite que dichos creyentes pasen por alguna crisis, con el fin de hacerles reconocer que ellos solos no son capaces de dirigir sus propias vidas. Algunos de estos creyentes están dispuestos a admitir que sus vidas no han sido satisfactorias y están listos para ceder la conducción de sus vidas al Señor.

C. Algunos creyentes que ya han aceptado el señorío de Jesús sobre sus vidas. Hay algunos creyentes que quieren seguir al Señor de todo corazón, pero que por alguna razón se han llegado a estancar en su crecimiento espiritual, o simplemente no han llegado a comprender cómo convivir en armonía con el Espíritu Santo. Muchos de estos creyentes tampoco han recibido un discipulado adecuado al comienzo de su nueva vida espiritual.

¿Cuáles características espirituales se deben buscar en el posible discípulo?
A. Hambre espiritual. ¿Se puede evidenciar el deseo sincero y profundo de crecer espiritualmente en la vida del posible discípulo? Dichosos los que tienen hambre y sed de
Justicia, porque serán saciados. (Mateo 5:6)
B. Actitud de aprendiz. ¿Tiene el posible discípulo una actitud humilde? ¿Está dispuesto a ser instruido y capacitado? ¿Se considera una persona enseñable?
C. Persona de confianza. El apóstol Pablo escribió a su discípulo Timoteo: Lo que me has oído decir en presencia de muchos testigos, encomiéndalo a creyentes dignos de confianza, que a su vez estén capacitados para enseñar a otros. (2 Timoteo. 2:2) ¿Está el posible discípulo dispuesto a hacer lo que agrada al Señor? ¿Es una persona fiel? ¿Es su crecimiento espiritual una prioridad?
Nota: El posible discípulo no necesariamente tiene que haber llegado a un cierto nivel de
Madurez espiritual, más bien, lo que nos interesa es su actitud y voluntad para crecer.
Cuidado: No es una buena señal si el posible discípulo piensa que le está haciendo un favor a usted al aceptar ser discipulado.

 Proceso del discipulado

1. Milicia e intercede en oración.
a. El diablo impedirá que entienda el evangelio.2Corintios. 4:4
b. Y si te escucha, el diablo influenciará para que se olvide.Mateo.13:4,19
c. Si oras, el Señor abrirá su corazón.Hchos.16:14

2. Mantente en total y constante comunión con Dios, y sigue la guía del Espíritu Santo.
Hechos 8:26-35
a. Persona precisa.
b. Circunstancia precisa.
c. Palabra precisa.
  
3. Siempre que ministres, hazlo en el poder del Espíritu Santo. En tus propias fuerzas, fracasarás. 1Ped. 4:11
a. ¿Estoy lleno del Espíritu?
b. ¿Mi carne me está dirigiendo?

4. Siempre habla la Palabra. Si lo haces, el Espíritu Santo usará la palabra que sale de tus labios, y como con una espada los traspasará. Hebreos. 4:12; Hechos. 6:9-10
a. Ridiculizará su intelecto.
b. Conmoverá sus emociones.
c. Los provocará a la acción.
d. Calmará su sed espiritual.
e. El traerá convicción.

5. Limítate a presentar el mensaje, y no te aloques por convencerlo. ¡Eso es tarea del
Espíritu Santo! Juan. 16:8
a. No discutas, si no sabes.
b. Discute, si sabes dónde estás parado y si disciernes que es oportuno.

6. No busques decisiones inmediatas. Lo importante es que sepa cómo ser salvo. ¡Y no te desanimes!
a. Uno siembra, otro cosecha.
b. Podrías tener una oportunidad.
c. Le podría ser útil en sus últimos minutos.
Tu meta no es lograr su conversión.
Hay un proceso que continuar: Crecimiento, desarrollo y reproducción. Si tu discípulo se
reproduce en otro, te ha ido bien. Y si logras multiplicarte hasta cuatro generaciones,  podrás considerarte exitoso.2Timoteo.2:2

El punto del discipulado
1. Primero, influéncialo a través del contacto personal.
a. Tus actitudes. b. Tus acciones. c. Tus palabras.

2.      Puedes hacerle estas preguntas. ¿usted qué espera de Dios? ¿Qué es un cristiano para usted? ¿Para qué y porque cree que murió Cristo? Etc.

       3. Puedes usar este bosquejo para presentarle el mensaje de salvación.
a. El hombre es pecador. Romanos. 3:23
b. Su destino es el infierno. Romanos.  6: 23
c.  Dios le ama y no desea que vaya allí. Juan 3:16
d. La única forma de ser salvo es recibiendo a Jesús como Salvador y Señor. Romanos. 10:9

       4. Guíalo a la decisión por Cristo.
a. Asegúrate que haya entendido el mensaje.
b. Pregúntale si está decidido.
c. Que repita después de ti la oración de decisión.
Otro ejemplo de oración: Dios, reconozco que soy un pecador. Pero tú has enviado a Jesús para que muera por mis pecados. Ahora me arrepiento de todos mis pecados, y recibo a
Jesús como mi Salvador, y le confieso como mi Señor. 

5. Termina orando con él.

6. Llévalo a la iglesia y preséntalo al Pastor. También preséntalo a tus amigos.
a. Allí no queda todo.
b. Continúa el proceso. A través del manual del discipulado


Ministerio del discipulado
1.      Minístralo con tu oración
a. El sol lo quemará si no echa raíces. Mateo. 13:5, 6, 20,21
b. Los afanes lo podrían ahogar. Mateo. 13:7,22
c. Que el Espíritu Santo lo fortalezca en su espíritu. Efesios. 3:16

2. Minístralo con tu presencia.
a. Sé uña y carne con él.
b. Que vea en ti un ejemplo digno de imitar: Tus actitudes, palabras y acciones.
c. Usa bien el tiempo que dispones.
d. Busca y logra objetivos.
e. Calidad de tiempo vs. Cantidad de tiempo.

 3. Minístralo con tus actitudes.
a. Practica el arte de escuchar.
b. No le cortes el expresarse.
c. No te distraigas; fija toda tu atención en él.
d. Compréndelo, de padre a hijo.
e. La transformación no es inmediata.
f. Jamás seas negativo.
g. Dios está en el control.
h. Todas las cosas nos ayudan a bien. Romanos. 8:28
i. Siempre hay una salida.
4. Minístralo con tus palabras.
a. Desata sobre él palabra; repíteselo una y otra vez, hasta que veas un cambio de actitud.
b. Ten siempre palabra y pensamientos para él.
c. Aliéntalo.
d. Confórtalo.
e. Desafíalo.
f. Consuélalo.
g. Transmítele la visión, plan, políticas y filosofía, propias, de los soldados de Jesucristo
h. Enséñale lo importante de estudiar la palabra
   
MEDICIÓN DEL DISCIPULADO

1.      Si reconoce su problema y quiere hacer algo.
a. Habla de su vacío y despropósito.
b. Hace muchas preguntas.
c. Le gusta escucharte.
d. Le atrae tu estilo de vida.

2.      Si está cursando los estudios básicos que ofrece la iglesia local.
a. Ayúdale a comprar su Biblia.
b. Enséñale a tomar apuntes de los mensajes.
c. Enséñale a meditar.
d. Anímalo a concluir sus estudios básicos satisfactoriamente.

3.      Si está asistiendo voluntariamente a los cultos.
a. Siéntate con él y acompáñalo siempre.
b. Con tu ejemplo enséñale a alabar y adorar.
c. Durante 5 domingos, tráelo a los cultos.
d. Luego, esté atento respecto a su asistencia; y si falta, visítalo inmediatamente.
e. Haz lo mismo con respecto a los grupos de Oración y estudio bíblico.
f. Participen de los eventos que se organizan.
g. Anímalo a obedecer con respecto al bautismo en agua.

4.      Si ha aprendido a orar con toda oración.
a. Que repita después de ti.
b. Que ore por ti.
c. Poco a poco, que lo haga sólo.
d. Participen de ayunos, vigilias, y anillos de seguridad
e. Compromételo con algún programa de intercesión de la iglesia.

5. Si estás sirviendo al Señor.
a. Involúcralo en el ministerio que estás sirviendo.
b. Si le interesa servir en otro ministerio, involúcralo y asegúrate que lo discipularán.
c. Comunica a tu líder inmediato superior acerca de sus habilidades.

6. Si está discipulando a otro.
a. Explícale sobre lo que se espera de él.2Timoteo. 2:2(cf. Marcos. 3:14).
b. Que tenga a la mano este estudio (Manual de Discipulado).
c. Ayúdale a reproducirse.
d. Que te acompañe, cuando tengas que discipular a otros. Conviértete en su mentor

  MEDIDAS PREVENTIVAS EN EL DISCIPULADO

1. BRINDAR DISCIPULADO A LOS DEL MISMO SEXO
 A fin de brindar mejor comprensión y evitar involucramientos emocionales, el discipulado se debe brindar a las personas del mismo sexo. Aquellas personas perturbadas emocionalmente y con problemas sexuales, pueden proyectar sus sentimientos en el discipulador espiritual, e interpretar la cordialidad como una respuesta a sus deseos.

2. EVITAR CONTACTOS FÍSICOS
No debemos ir más allá de saludar y estrechar las manos. Si bien debe ser cordial, también debe ser discreto. Debe ser especialmente cuidadoso con aquellas personas que están emocionalmente perturbadas. En tales personas existe un fuerte y anormal deseo de sentir afecto, y pueden mal interpretar un gesto cariñoso, especialmente si son del sexo opuesto.  
3. DESARROLLAR LA ENTREVISTA EN UN LUGAR APROPIADO
Esto evitara malas acusaciones. Lo ideal es una oficina, o una sala que posea el ambiente apropiado. Es aconsejable elegir un lugar donde puedan conversar en privado y no estén demasiado distraídos.

4. IR A DISCIPULAR EN PAREJA: por seguridad y acompañamiento, dos cabezas piensan mejor que una.
  
DESARROLLO DEL DISCIPULADO EN LA CASA:
1. Sea puntual a su cita con su discípulo, el merece respeto, y esto hablara muy bien de usted.
2. Ore al comenzar y al terminar la reunión (para que Dios de entendimiento, y por las necesidades de los de la casa) a medida que avance el discipulado, de vez en cuando delegue a alguien de sus discípulos que también ore.
3. Si hay niños haga que ellos participen de la lectura bíblica, de esta manera se sentirán importantes, y atraídos por la reunión.
4. Al comenzar la reunión, haga un breve resumen del tema anterior, para reforzar el conocimiento, haga del discipulado algo participativo, para que no caiga en la monotonía.
5. si tiene más de un discípulo, utilice las fichas de control, para que se acuerde en que tema va con su discípulo
   
UNA GUIA PARA DISCIPULAR
1. Sugerencias para Discipular.
A. El objetivo de estas reuniones semanales es de enseñar verdades y principios bíblicos y, al mismo tiempo, dar consejos al discípulo cuando él quiera compartir sus luchas espirituales. Cuando sea apropiado comparta con él sus propias experiencias personales, es bueno que el discípulo tenga la oportunidad de hacerle preguntas.
Es muy importante que usted sea un buen oyente, y que le preste atención a su discípulo. Pida al Espíritu Santo que le dé la capacidad de identificar en el discípulo las áreas donde hay faltas en su entendimiento espiritual.
 Aunque usted tenga el deseo de avanzar en las lecciones y de no querer perder su tiempo con asuntos que usted los considere triviales, trate de ser lo suficientemente flexible como para permitirle al Espíritu Santo cambiar la dirección del estudio o conversación.
Al mismo tiempo sea cuidadoso y ordenado en no desperdiciar su tiempo en asuntos sin importancia. A veces no se podrá avanzar mucho en los estudios, pero no se aflija: si usted está dependiendo del Espíritu Santo, puede confiar que el tiempo será de mucho beneficio para su discípulo. ¡El Espíritu Santo siempre es fiel!
Recuerde que usted no debe estar apurado en terminar las lecciones; más bien, deben
Avanzar de acuerdo a la capacidad del discípulo. Permitamos que el Espíritu Santo dirija el
Desarrollo espiritual del discípulo con el fin de que entienda bien los principios presentados, tanto para su propia vida, como también para que pueda explicárselos claramente a otros.
Creemos que los conceptos encontrados en estas lecciones le serán de mucha ayuda al discípulo para que pueda mantener una madura y buena relación con el Señor. Generalmente el período aproximado para completar la Etapa del discipulado es de 3 a 9 meses, reuniéndose una vez por semana por alrededor de una hora y media.

 B. Procure enseñar al discípulo principios bíblicos, no sólo conocimiento bíblico.

C. Hágale saber al discípulo que usted siempre estará disponible para él en cualquier momento, aún fuera de su tiempo formal de discipulado. Además, usted deberá estar vigilando regularmente el crecimiento espiritual de su discípulo.

D. Ore regularmente por y con su discípulo.

E. Recuerde que usted es un ejemplo para el discípulo. Incluya al discípulo en su vida espiritual cuando y donde sea apropiado.

F. Su meta es ayudar al discípulo a acostumbrarse a vivir dependiente del Espíritu Santo Independiente de usted. Lo que pretendemos es que el creyente, si es correctamente
Discipulado, se convierta en un reproductor espiritual. Pasado cierto tiempo, su discípulo
Deberá estar listo para discipular a otro creyente, bajo la vigilancia de usted.

 EL TRATO CONFIDENCIAL DE TODA INFORMACIÓN
Luego de ver a muchas personas con el mismo tipo de problema, como discipuladores podemos caer en la tentación de considerarlo como “rutinario”. Sin embargo, para quien está recibiendo la ayuda, su problema es único en el mundo. Las personas nos buscan porque confían en nosotros, ellas desean afecto, simpatía, respeto y seriedad frente a su problema, y esperan que guardemos la información que dan.
Otra razón importante para la confidencia es el efecto que la información repentinamente puede tener sobre otras personas. En el discípulo y su familia, pueden producirse disturbios graves. Si una persona guardo su problema por años y nosotros, lo lanzamos como un balde de agua fría, se pueden generar resentimientos y hostilidades, lo que empeoraría la situación. Otras personas que eventualmente vendrían a nosotros por ayuda, perderían la confianza en nosotros.

EL DISCIPULO NO LE DARA MUCHA IMPORTANCIA
A CUANTO USTED SABE, A NO SER QUE VEA
CUANTO USTED SE PREOCUPA Y CUIDA DE EL.

2. Algunas Recomendaciones para un Discipulado Efectivo
Un discípulo tiene la meta de llegar a ser como el maestro. (Jesús dijo) "El discípulo
(Aprendiz) no está por encima de su maestro, pero todo el que haya completado su
Aprendizaje, a lo sumo llega al nivel de su maestro." (Lucas 6:40)
A. Al comienzo de su nueva vida espiritual, cada creyente casi siempre está enfocado en el
Mejoramiento de su conducta externa. Por lo tanto, debemos tratar de enfocar la atención del discípulo hacia su relación con Cristo, ya que sólo la transformación interna puede producir el comportamiento que agrada al Señor.
Nuestra meta es que el discípulo aprenda a buscar habitualmente la aprobación de Dios, en lugar de la aprobación de las personas. (Romanos. 12:1-2)

B. Por ser ahora un bebé espiritual en Cristo, cada nuevo creyente debería recibir atención
Personalizada durante el período de formación crítico en su nueva vida con el Señor.

¡CUIDADO! No se debe interpretar el entusiasmo del nuevo creyente como si fuera una Medida segura de buena salud espiritual, porque esta franqueza y hambre inicial tienden a desvanecerse si no hay un buen desarrollo espiritual mientras está abierta esta importante ventana de oportunidad.

C. El entrenamiento bíblico debería ser presentado en forma ordenada progresiva debido a la falta de familiaridad del nuevo creyente con la vida cristiana. Muchas veces la información que se presenta sin un plan definido, es decir, al azar, tiende a ser archivada en lugar de ser aplicada. (Ilustración: Explíquele los pasos requeridos para construir una casa) (1 Corintios. 3:10-15)
D. Los discípulos deberían ser tratados como aprendices, en lugar de estudiantes que están buscando simplemente conocimiento bíblico. Como en cualquier proceso de aprendizaje con propósito, se requiere una cantidad significativa de tiempo y energía. La capacitación personalizada es más lenta, pero el resultado es también más profundo.

E. Para que haya un crecimiento espiritual, el nuevo creyente necesita tanto la capacitación personal (uno a uno), como también la capacitación grupal, tal y como normalmente las personas se forman dentro una familia común. Por lo tanto, ninguno de estos dos tipos de entrenamientos debe ser considerado opcional. Un punto desfavorable de la capacitación colectiva o grupal es que en muchos casos no hay una interacción durante la comunicación que esté dirigida a atender las necesidades individuales y espirituales del discípulo.

F. Se debe incluir cada uno de los siguientes componentes más significativos del discipulado  bíblico: 1) hacer un compromiso, 2) enseñar, 3) ser un ejemplo, y 4) dar atención individual. Se puede usar el texto de 1 Tesalonicenses. 2:3-13 como el modelo para el discipulado bíblico.
Estos versículos incorporan todos los componentes de la paternidad espiritual.

G. Cada creyente debería ser visto como un posible discipulador y ser entrenado con ese fin. No hay don espiritual especial para discipular, así como no hay don especial para testificar. El mandamiento para hacer discípulos fue dado a la iglesia universal, y no sólo a unos cuantos creyentes especialmente entrenados o con dones especiales. Si las parejas humanas se ocuparan del crecimiento de sus hijos del mismo modo que los miembros de las iglesias evangélicas guían a los nuevos creyentes, la raza humana probablemente sería considerada una especie en peligro de extinción. Ante esta situación “los cristianos evangélicos” deberíamos sentirnos avergonzados.

H. Como mínimo, el discípulo deberá entender y estar capacitado para poder explicar a otros los conceptos básicos, tales como: "el panorama de la vida cristiana",  “la Salvación y la vida eterna”"el señorío de Cristo", "la santificación", "cómo permanecer en comunión con el Espíritu” y "el tribunal de Cristo", etc.

I. La salud espiritual de una congregación cristiana no debería ser evaluada principalmente por las muchas actividades y eventos que se realizan. Más bien, un mejor indicador es la
Reproducción espiritual y el crecimiento que está ocurriendo como resultado de la capacitación de los miembros de la congregación para el trabajo de servir y hacer discípulos.
Tomando en consideración este punto debemos preguntarnos ¿qué pasaría si ya no se tuviera  disponible al líder (o lideres)?. ¿Sería la congregación lo suficientemente madura Espiritualmente como para continuar creciendo y también reproduciéndose?
Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo. De este modo, todos llegaremos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a una humanidad perfecta que se conforme a la plena estatura de Cristo. Así ya no seremos niños, zarandeados por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de enseñanza y por la astucia y los artificios de quienes emplean artimañas engañosas. Más bien, al vivir la verdad con amor, creceremos hasta ser en todo como aquel que es la cabeza, es decir, Cristo. Por su acción todo el cuerpo crece y se edifica en amor, sostenido y ajustado por todos los ligamentos, según la actividad propia de cada miembro.
(Efesios 4:11-16)

 UNA MEDIDA DE EXITO ESPIRITUAL ES EVIDENCIADA
CUANDO EL CREYENTE QUE RECIBE EL DISCIPULADO
ESTA FUNCIONANDO COMO UN DISCIPULADOR

 El Nacimiento proceso de un nuevo Cristiano es como el de un bebe.
1. Los bebes necesitan tener un buen nacimiento.
El nacimiento puede traer consigo experiencias traumáticas y algunos bebés pueden tener problemas durante algunas semanas y hasta meses, esto como resultado de las complicaciones en el parto. Nosotros necesitamos asegurarnos que los nuevos cristianos entiendan completamente el significado de “nacer de nuevo” (Juan 3:3) y además, que  “sean rescatados del dominio de las tinieblas y llevados al reino del Hijo” (Colosenses 1:13). Ellos necesitan saber que la relación que tienen con Dios y la seguridad de salvación está basada solamente en la obra de Jesús en la cruz (al morir y resucitar).
Muchos cristianos, pasan muchos años de su vida solamente hablando de esta verdad pero no la viven, y sólo buscan ganar la salvación a través de sus obras, tratando de ser buenos y de ir a todos las reuniones de la Iglesia. Ellos son los bebés que tuvieron problemas en el nacimiento y que, por lo tanto, tendrán problemas para crecer. Nadie entenderá completamente la gracia de Dios, hasta que la experimente. Sin embargo, necesitamos entender cada vez más  la salvación y el perdón de pecados.
Un buen principio para ayudar a los jóvenes cristianos, es no dar nada por sentado. No asumas que solo porque alguien va a la Iglesia, practica todos los rituales e incluso desea aprender mucho, ha entendido el Evangelio. Hasta que le expliques el plan de salvación te darás cuenta que esa persona aún no conoce al Salvador y probablemente tengas el privilegio de guiarlo hacia Jesús..
Algunos de los materiales que sirven para estudiar con nuevos cristianos pueden ser “Lecciones sobre la seguridad” y “Comenzando con Cristo”, publicado por Navpress. Ellos recomiendan memorizar versículos como  1 Juan 5:11 y 12. De esta manera la convicción de seguridad estará basada en lo que Dios dice y no en los sentimientos, los cuales pueden variar de un día a otro. Además, puedes buscar recursos disponibles sobre este tema y prepararte por tu cuenta, pero siempre basado en la Biblia.

2. Los bebés necesitan amor
Jesús es nuestro mejor ejemplo: “Y habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin”. Pablo y sus compañeros: “nos deleitamos en compartir con ustedes no sólo el Evangelio de Dios sino también nuestra vida” (1 Tesalonicenses 2:8)
Toda la ayuda que ofrezcamos debemos darla con una actitud de amor y aceptación total, aún cuando la persona no responda como esperamos. Si demostramos nuestra decepción por la persona, ésta asumirá que Dios también está decepcionado con ella. Los discípulos de Jesús le dieron muchas razones para que se moleste con ellos, pero El siempre los amó.
El amor incondicional es muy raro en nuestro mundo, pero debemos proyectar ese modelo a los nuevos cristianos. De esta manera ellos entenderán el amor incondicional de Dios y como El nos acepta tal como somos. Claramente el deseo de Dios es que nos parezcamos más a Jesús, sin embargo, El no ama más o menos a aquellos que no crecen. Su amor es completamente perfecto. Sigamos el ejemplo que nos da: “Sobre todo ámense los unos a los otros profundamente porque el amor cubre multitud de pecados” (1Pedro 4:8)
Dedica un tiempo a conversar con los nuevos cristianos sobre sus actividades, amigos, trabajo, colegios, y de su familia. También tienes que estar en la posibilidad de ofrecer consejo bíblico y oración. El nuevo cristiano, enfrenta los ajustes que implica ser cristiano en su cultura.
Nosotros necesitamos demostrar nuestra preocupación por su vida entera y no sólo por la espiritual, pasar tiempo con la persona.
La prioridad de los nuevos cristianos es desarrollar una relación de amor con Jesús. Ellos han sido llamados por Dios para estar en comunión con Jesús (1 Corintios 1:9). El nos habla a través de su Espíritu Santo y la Biblia. Ayudar a nuevos creyentes  implica enseñarles a orar,  leer la Biblia los ayudará a crecer en amor y más adelante tener un ministerio fructífero.

3. Los bebés necesitan de una buena alimentación
Las madres no les dan carne y papas fritas a los bebés. Tampoco dejan que entren en la cocina cuando hay una olla destapada. Ellos necesitan la comida apropiada en intervalos de tiempo apropiado para que los puedan digerir. La palabra de Dios es el alimento del cristiano (Hechos 20:32)
Debemos ser sabios al ayudar a jóvenes cristianos por donde empezar a leer la Biblia. Por ejemplo, el Evangelio de Marcos les servirá para conocer a Jesús y además resaltar las bases de la salvación. Sin embargo, necesitamos entender el trasfondo religioso del que proviene la persona y el conocimiento previo que tiene de la Biblia. Debemos dedicar un tiempo para aprender su cultura, si es que no somos parte de ella.
Toma tiempo para buscar la información que te servirá. Puedes consultar a los cristianos de esa comunidad. Para algunos sería más adecuado comenzar por Génesis, Juan o Filipenses.
Si es posible, asegúrate que tenga su propia Biblia. Si no la tiene, puedes comprarle una. Hay muchas versiones disponibles  que son excelentes. Escoge la más apropiada para su edad, grupo social y cultura. Si estás trabajando en un contexto en el cual no hay material escrito, usa grabaciones de la Biblia.
El seguimiento no es solamente colocar al nuevo cristiano en un programa de  alguna iglesia, sino también leer y estudiar la Biblia según las necesidades de la persona. Dependiendo de la cultura se aprenderá de distintas maneras. Por ello toma un tiempo observar la comunidad y luego ver cuales son sus necesidades.
Los padres saben que cada uno de sus hijos es único y no los pueden tratar a todos de la misma forma. Ten cuidado de tratar a los niños espirituales como un proyecto. El seguimiento es algo que hacemos con y para ellos, pero no a ellos.

4. Los bebés necesitan aprender a alimentarse
El tiempo así como la paciencia son necesarios para enseñar a un bebé a alimentarse. Lo mismo se requiere para animar al nuevo cristiano a tener un tiempo con Dios todos los días.
Es bueno tener en consideración los siguientes principios a la hora de enseñar:
• Preguntarles ¿por qué?
• Mostrarles ¿como?
• Hacer que comiencen a tener un tiempo con Dios
• Hacer un seguimiento
• Ayudarlos durante las dificultades
Te mostraremos estos puntos y cómo se aplican al ayudar a alguien a pasar más tiempo con Dios. Esto lo puedes emplear en otros temas:
• Anímalos a pensar por qué deben pasar un tiempo con Dios. La meta es que exista una relación de amor entre el nuevo creyente y Jesús. Sin un entendimiento de esto se puede volver una práctica sin sentido. “Por la mañana hazme saber de tu gran amor porque en ti he puesto mi confianza” (Salmos 143:8).
• Muéstrales cómo dedicar un tiempo a Dios todos los días. Mientras leen pueden tener en mente las interrogantes de Pablo en Hechos 27: 7 y 10.
1. ¿Quién eres Señor?, ¿Que dice el pasaje acerca de la persona y el carácter de Dios?
2. ¿Qué debo hacer?: ¿Cómo esta verdad puede ser más real en mi vida? ¿Hay algo que puedo poner en práctica? Hay muchos planes de lectura disponibles específicamente para que los nuevos cristianos comiencen a pasar tiempo con Dios. Sin embargo, pueden ser de gran ayuda, pero es importante escoger el apropiado según la persona y la madurez de la misma: usa la Biblia.
• Muéstrales como orar, anímalos a orar
1.-Es un privilegio: reconoce que estás conversando con tu Padre Celestial, que también es Señor del Universo. Es un gran privilegio estar en la posibilidad de acercarse tan confiadamente. Lo natural sería:

2.-Adorarlo: por quién es El. Puedes usar algunos salmos.
3.-Pedir perdón: por algún pecado. “Si confesamos nuestros pecados El es fiel y justo para librarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9). Enseñar a los jóvenes cristianos a basar su seguridad en el perdón divino, más que en los sentimientos. Adviérteles que Satanás los tentará a sentirse culpables, incluso después que ya ha habido una confesión de pecados. Muéstrales el ejemplo de Jesús en Mateo  4. Cada vez que Satanás tentaba a Jesús, éste respondía con “Escrito está”. La Biblia es el arma más efectiva frente a los ataques del enemigo.
4.- Agradécele: muéstrales la importancia de agradecer a Dios por todo lo que El ha hecho y las oraciones respondidas. En Lucas 17: 11-19 Jesús sanó a diez leprosos, pero sólo uno regresó a agradecerle.
5.- Pídele: anímalos a orar por amigos, familia, iglesia y por sí mismos. Además, es importante hacer peticiones específicas. Es difícil ver oraciones contestadas si son muy generales.
Puedes sugerirles que tengan un cuaderno donde escriban sus peticiones de oración. Esto puede servir de recordatorio y agradecer a Dios por las respuestas. Si esta actividad no es muy usada en esa cultura, piensa de qué otras formas se puede hacer. Solamente animando a nuestra fe podremos: “hasta ahora no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán  para que su alegría sea completa”.
En ocasiones la respuesta a nuestra oración no es la que esperamos. Esto puede ser difícil para nosotros, pero en especial para un cristiano joven. Explícales el significado de 1 Juan 5: 14 y 15. Podemos estar seguros que Dios nos escucha cada vez que oramos, pero a veces no oramos de acuerdo a su voluntad. En su sabiduría y amor, El envía la mejor respuesta a nuestras oraciones. Comparte con los nuevos creyentes experiencias de respuestas no tan esperadas, pero que finalmente fueron las mejores. Ayúdalos a enfocarse en el carácter bondadoso, fiel y santo de Dios.
Explícales a los nuevos creyentes, que al igual que el cuerpo humano funciona mejor con alimentos a ciertas horas que comer mucho de una vez, en la vida espiritual es mejor tener un pequeño tiempo con Dios todos los días, a pasar una hora a la semana.
• Has que comiencen: conversa con ellos y pasa un tiempo especial.
• Has un seguimiento: ayúdalos a que ellos tengan un tiempo especial con Dios. Dales la base.
• Aliéntalos:
1.- Ayúdalos  a que ellos hagan lo mismo:
Dales oportunidades de compartir sus experiencias con nuevos cristianos. Pueden ser temas bíblicos en grupos de amigos. Sin embargo, incúlcales a que enseñen lo que están aprendiendo a otros nuevos cristianos. Las investigaciones demuestran que solamente retenemos una pequeña parte de lo que escuchamos. Pero si ponemos en práctica  y le enseñamos a alguien, no solamente retenemos sino que construimos convicciones firmes.
   5. Los bebés necesitan estar limpios
Los nuevos cristianos necesitan saber lo que sucede cuando cometen algún pecado. En 1 Juan 1:8-10 y 2:1-2 nos muestra que aunque siempre caemos en pecado porque somos seres humanos, “si confesamos nuestros pecados, Dios que es fiel y justo nos lo perdonará y nos limpiará de toda maldad”. Satanás puede venir  y nos dirá, “tú no eres realmente un cristiano, mira lo que has hecho. Siendo honesto contigo mismo y admitiendo tus faltas ayudarás al nuevo creyente a darse cuenta del verdadero perdón de Dios.
A veces, tratando de mostrar un buen ejemplo escondemos nuestros pecados porque creemos que vamos a desalentar a los nuevos cristianos. En realidad la verdad es lo opuesto. Cualquier impresión de perfección  y de “sin pecado” es desalentar a los nuevos creyentes haciéndoles sentir que nunca lo alcanzarán. Al contrario, necesitamos mostrarles que el camino a la cruz está siempre abierto. Nosotros debemos confesar nuestro pecado, tan pronto como lo notemos y ellos aprenderán a acudir a Jesús cada vez que necesiten limpieza.

6. Los bebés necesitan protección
Satanás “ronda como león rugiente, buscando a quien devorar” 1 Pedro 5:8. Los nuevos cristianos son más vulnerables al ataque del enemigo. Nosotros debemos enseñarles la realidad de Satanás, pero también la victoria que Jesús obtuvo en la cruz. Mostrarles como Jesús lidió con el enemigo en el desierto, usando la Biblia
(Mateos 4: 1-11). Recuérdales que en Juan 10:29 dice: “nadie puede arrebatarlos de la mano de mi Padre”.

7. Los bebés necesitan buenos ejemplos a seguir
Pablo escribe en Tesalonicense que “nos convirtamos en imitadores de Cristo” (1 Tesalonicenses 1:6)
Pablo instruye a Timoteo, en 1 Timoteo 4:12, a  “que por su modo de vivir se ganen el respeto de los que no son creyentes y no tengan que depender de nadie”. No podemos ser perfectos. Ni Pablo ni Timoteo eran perfectos, pero tenemos la responsabilidad de ser un buen ejemplo, no de perfección sino de crecimiento en Cristo. Mientras pongamos nuestros ojos en Jesús, El nos promete que “somos transformados a su semejanza con más y más gloria por la acción del Señor, que es el Espíritu”. (2 Corintios 3:18)

8. Los bebés necesitan personas que oren por ellos
Nuevamente Jesús es nuestro modelo cuando El oraba por sus discípulos (Juan 17). Pablo también nos muestra como seguir el ejemplo de Cristo. El agradece por los tesalonicenses (1 Tesalonicenses 1:2). Oró día y noche con mucho empeño, para poder verlos de nuevo y ayudarlos en lo que anduviese mal con su fe. (1 Tesalonicenses 3:10). Otras oraciones de Pablo en Efesios 1:15-23 y Efesios 3:14-20, son buenos modelos para usar. El ser constante es un trabajo espiritual. Es Dios quien trabaja en nosotros y nos hace crecer (Filipenses 1:6). Todos nuestros métodos son esfuerzos inútiles si Dios no está trabajando en la vida de la persona.
  
9. Los bebés necesitan aprender a relacionarse con el resto de la familia
Ayuda el nuevo cristiano a encontrar una iglesia local o una comunidad donde pueda recibir buenas enseñanzas y el aliento de otros creyentes. Mientras crezca en la fe, el necesitará descubrir, desarrollar talentos y contribuir al cuerpo de Cristo y a la extensión de Su reino.

10. Obstáculos de los buenos padres
En ocasiones no será posible ser exhaustivo con la persona, por la distancia geográfica u otras razones. Pablo usó distintos métodos para alentar a los jóvenes cristianos, incluso cuando estaba lejos de ellos. Les escribía cartas. Les envió a su amigo en su lugar (Timoteo) y los visitaba cuando podía. Los mensajes de texto y los e-mails son buenas estrategias.
Lo que más hacía era orar regularmente por ellos. A veces nos podemos sentir abandonados en manos de expertos, como pastores y trabajadores a tiempo completo. Pero el propósito de Dios es dar gente talentosa a la iglesia “a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo” Efesios 4:12
Todos los cristianos tenemos la responsabilidad de ayudar a los nuevos cristianos. Acuérdate de que tienes muchos recursos: la Biblia, la Palabra de Dios y otras personas que te pueden enseñar lo que necesites saber. Casi todos los padres humanos podrían admitir haberse sentido inútiles mientras veían a sus hijos crecer, pero siempre intentan hacer lo mejor.
Otro de los obstáculos es el tiempo, porque ocuparse de los nuevos creyentes es una tarea urgente y vital. Debemos poner nuestras prioridades en orden para tener tiempo dedicado a esta tarea.
El seguimiento es incluso más crucial porque existe un enemigo. En 1 Tesalonicenses 3:5 Pablo está ansioso de hacer saber a los nuevos creyentes que Satanás siempre los desalentaría y los  trataría de hacer caer.
Los buenos padres, humanos, atravesarían distancias enormes para defender a sus hijos de enemigos malvados. No importa si Dios nos da hijos, pero debemos cuidar a los hijos espirituales. Es una tarea muy demandante, pero gratificante también.
A menudo aprenderemos de los nuevos cristianos. Esas es la bendición del discipulado. Es un proceso mutuo. Porque Pablo y los demás se preocupaban por los tesalonicenses, se convirtieron en un modelo para los creyentes (1:7) y por ello “el mensaje del Señor se expandió a todas partes”.
Es bastante trágico cuando un bebé muere por alguna negligencia. Debemos tener esa resolución de responsabilizarnos por los nuevos creyentes, quienes Dios nos da, para que puedan crecer en el amor de Cristo y no ser infructíferos.
“Cuiden como pastores el rebaño de Dios que está a su cargo, no por obligación ni por ambición de dinero, sino con afán de servir, como Dios quiere. No sean tiranos con los que están a su cuidado, sino sean ejemplos para el rebaño. Así cuando aparezca el Pastor supremo, ustedes recibirán la inmarcesible corona de gracia”. 1 Pedro 5:2-4

Preguntas
Las siguientes preguntas servirán para estimular el pensamiento y la reflexión. Pueden ser usadas en estudios individuales o en grupos pequeños
1. Has una lista de las necesidades físicas de los bebés. ¿Cómo nos puede   ayudar a entender las necesidades espirituales de los nuevos cristianos? ¿Por qué el seguimiento es tan importante?
2. Según 1 Tesalonicenses 2:7-12 has una lista de cualidades que deben tener las madres y padres y demostrarlas a sus hijos.
3. ¿Cómo puedes demostrar esas cualidades a los nuevos cristianos? Especifica.
4. Piensa en un nuevo cristiano que conozcas y con el cual hayas desarrollado una relación de confianza. Planea cómo alentarlo en su crecimiento espiritual en un periodo de 12 semanas. Si crees que esto es complicado, piensa en cómo puedes recibir la ayuda o información necesaria.
Ora
Ora para que Dios te de oportunidades de ayudar a nuevos cristianos. Agrúpate con otros cristianos para orar juntos y orar por cada una de las necesidades de ellos.

1. El Propósito del Discipulado
La razón por la cual existe el discipulado es para que toda persona inconversa llegue a los pies de Cristo y se convierta en un seguidor de Él. Esto significa que la responsabilidad del discipulador no termina con llevar a la persona a una experiencia de salvación, sino también ayudarle a crecer en su vida espiritual. Jesús no dijo que sólo trajéramos a otras personas a sus pies. Nos ordenó que les enseñásemos “…que guarden todas las cosas que nos ha mandado” (Mt. 28:20),  “a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo ser humano” (Col. 1:28b). 



  • La Visión del Discipulado

  • En la iglesia hay discípulos pero también “oyentes” que no son discípulos. Los oyentes pueden ser movidos a escuchar al pastor o maestro por infinidad de motivaciones sin adquirir ningún compromiso. Sólo los discípulos llegan a identificarse plenamente con su Maestro, y para esto es necesario que le conozcan bien y hagan suyo su propósito para la humanidad: La salvación y vida eterna.

    A la par del conocimiento que se adquiere continuamente del Maestro, el discipulado también se ocupa de ayudar al creyente a descubrir y desarrollar los dones que Dios le ha dado. Como resultado de este proceso de descubrimiento y desarrollo de los dones tendremos un discípulo dedicado al servicio cristiano en el área o áreas de su(s) capacidad(es).
    2.      La importancia del discipulado
    El discipulado es importante por la trascendencia en la vida de la persona que ha aceptado a Cristo como su Salvador. Es una necesidad urgente de la iglesia, hoy y en todos los tiempos. La persona que ha nacido de nuevo no puede ser dejada a la deriva. No traeríamos un bebé al mundo y un día le daríamos un pan, otro día leche y luego lo dejaríamos sin alimento durante una semana. Tampoco le exigiríamos que se alimentara por sí mismo. ¿Puede imaginarse a un bebé sentado en el piso de la cocina con una lata de sopa y un abridor de latas? Un bebé tiene que ser alimentado y luego tiene que ser enseñado a alimentarse por sí mismo.
    Uno de los principales errores en el que hemos caído es, pensar que todas las personas que se congregan en la iglesia son creyentes, han nacido de nuevo y tienen una relación personal con Cristo. También hemos cometido el error de simplemente “evangelizar” a la persona y creer, que por arte de magia, se convertirá en un cristiano maduro, con convicciones firmes y arraigadas.

    Seguir a Jesús depende de un proceso continuo de comunión personal con Él, de una comprensión básica de quién es Él, qué hizo y a dónde quiere conducirnos en la vida. Este proceso tiene tanto un carácter formal o sistematizado, como un carácter informal o relacional, y ambos se complementan. Vale la pena aclarar que el hablar de un proceso informal no significa que surge de la nada. ¡No! El proceso de discipulado informal debe ser tan bien planificado como el discipulado formal.



  • El Llamamiento y Reclutamiento de Discípulos

  • Sin discusión alguna, Jesús fue un reclutador por excelencia. Entre sus discípulos se encontraban personas de todos los estratos de la sociedad de su tiempo. Lo vemos al principio de su ministerio, cuando  recluta a un grupo de pescadores: dos parejas de hermanos que posteriormente formaron parte del grupo de los doce apóstoles.

    El Señor llama a los suyos al servicio. “Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí” (Isaías 6:8). Este pasaje nos recuerda, una vez más, que el llamamiento para la salvación y el discipulado tiene su origen en Dios, pero también debemos decir que es nuestra responsabilidad evangelizar y discipular a los que no conocen a Cristo (al mismo tiempo que nosotros mismos estamos siendo discipulados para servir mejor al Señor).
    El Señor nos llama al discipulado, pero es necesario que alguien nos involucre, nos capacite e inicie en el servicio. Una de las características del verdadero discípulo de Cristo es que se multiplica, es decir, que también es un maestro. Un discípulo desarrolla a otros discípulos para que éstos a su vez puedan desarrollar a otros. Hacer discípulos que se multipliquen es la única manera de cumplir efectivamente la “Gran comisión”.



  • Características del Discipulador

  • ¿Recuerda usted a la persona que lo (la) discípulo? ¿Había algo especial en él (ella) que impactó su vida? Quizá no era un gran orador o predicador, pero Dios le usó para que usted pudiera estar donde ahora está. De hecho, Dios continúa utilizando a muchas personas para ayudarle a crecer en su vida cristiana.

    Esto nos ayuda a comprender que tanto la disposición y el compromiso al llamado de Dios son indispensables para realizar el trabajo de discipulado. Pero, ¿habrá más características que deba poseer el discipulador?

    La respuesta es sí, y muchas. A continuación se mencionan algunas, que no son finales ni definitivas,  pero que nos ayudan a tener un perfil básico del discipulador:



  • Dependencia y sumisión al Señor. Dios tiene un plan para la vida de cada persona, por lo que el discipulador debe ajustarse a ese plan y no buscar su propio plan para la persona discipulada.
  • Disposición a relacionarse. El discipulador debe estar consciente de que gran parte del éxito de su trabajo dependerá del tiempo que comparta con el discípulo. El discipulado implica aceptar a las personas no por lo que son, sino por lo que Dios es capaz de hacer en sus vidas. Debemos desarrollar la capacidad de expresar amor y valoración cuando una persona falla o no realiza aquellas cosas que esperábamos de ella. 
  • Humildad. El discipulado es ante todo, una aventura en grupo. Aprendemos y nos necesitamos los unos de los otros. El maestro tiene la responsabilidad de compartir lo que Dios desea que el discípulo aprenda, pero al mismo tiempo, aprende de y junto a su discípulo.
  • Constancia y consistencia. El discipulado significa caminar en fe. Muchas veces el trabajo de discipulado no refleja sus frutos tan “rápido” como uno quisiera. ¡Cuidado! El hecho que los resultados no sean visibles, no quiere decir que no haya fruto. El desánimo puede presentarse, pero no debe hacer desistir de su trabajo al discipulador.
  • Servicio desinteresado.  Se debe estar consciente de que se sirve al discípulo y no se sirve de él. La labor de discipulado debe hacerse en el pleno conocimiento de que muchas veces no será reconocido por lo demás (pero para Dios nunca pasará por inadvertido).


  •             Aspectos adicionales a considerar
    A continuación se presentan algunas sugerencias para hacer más efectivo el uso de él Discipulado:

    1.      Prepare la lección con suficiente tiempo. Busque con anticipación los materiales que necesitará para cada lección.
    2.      Busque un lugar tranquilo y lejos de todas las distracciones para preparar la lección.
    3.      Sea flexible y adapte la lección al tamaño del grupo. El discipulado no es un reglamento, y mucho del éxito depende de la habilidad que usted tenga para aplicarlo con su(s) discípulo(s).
    4.      Use al máximo su creatividad. Al leer cada lección, más de una idea le vendrá a la cabeza, no se detenga, ¡úsela!
    5.      Finalmente, la más importante: Entréguele el discipulado a Dios y permita que Él le hable primero a usted. Dios no espera que usted sea el mejor de los maestros (sus alumnos tampoco); lo que sí espera de usted es que viva lo que enseña y se convierta en un verdadero discipulador.

    Muchos de los discípulos quizá nunca recuerden una clase en particular, pero lo que sí quedará grabado en sus corazones es el ejemplo de quien les enseñó a amar a Dios con todo su corazón. 

    ¿Qué queremos lograr?
    La meta de todo el discipulado es que el discípulo llegue a ser un “hacedor de discípulos”. Cuando el proceso termina, el “discípulo” ya es un o enviado con la misma misión que Cristo tenía y todavía tiene). O sea, el discipulado termina cuando el cristiano ya es un “misionero a su metrópoli”.

      ¿Quieres vivir con propósito eterno? ¡Haz una diferencia eterna con tu vida pasajera! No hay nada como levantarte en la mañana y saber que lo que harás hoy tiene valor eterno. Esto, sí, da sentido eterno a una vida pasajera.
    Hoy tenemos una gran Misión: buscar y salvar a los perdidos.
     El Discipulado
    “Responsabilidad de todo discípulo”

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