viernes, 28 de julio de 2017

Sirviendo con Sabiduría. Éxodo 36.

Hay muchas personas que en el mundo sirven y lo hacen muy bien porque les gusta hacerlo. Son voluntariosas.

Una Persona que sirve se convierte en alguien importante para los demás y en especial para la persona a quien en ese momento está sirviendo.
En la obra de Dios también es muy importante poder servir, pero a diferencia de servir en el mundo, para servirle a Jesucristo se necesita mucho más que tan solo ser voluntarioso.
Para servir en la obra de Dios se necesita:
1. Ser Sabio de Corazón. V 1 a “Así, pues, Bezaleel y Aholiab, y todo hombre sabio de corazón a quien Jehová dio sabiduría” la sabiduría proviene de Dios. Ser sabio es tener los pensamientos de Dios en nuestra mente.
La sabiduría proviene del temor de Dios. Proverbios 1: 7 “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.
El principio de la sabiduría es el temor a Dios. Pero ¿Qué es el temor de Dios? Proverbios 8: 13 “El temor de Jehová es aborrecer el mal;  La soberbia y la arrogancia, el mal camino,  Y la boca perversa, aborrezco.” El temor a Dios nos lleva a tener una vida de rectitud. El temor a Dios Nos hace honorables.
En alguna ocasión un señor estaba con su pareja en un restaurante de fama. El miro que a una persona se le quedo la billetera con mucho dinero, inmediatamente salió corriendo alcanzo al dueño de la billetera y se la entrego, el asombrado le dijo que era reportero de un diario y que le quería hacer mención porque consideraba que era un hombre muy honorable. El señor que devolvió la billetera le dijo que no lo hiciera que él no era honorable, tal vez honrado pero no honorable ya que la mujer con la él estaba era su amante.
La sabiduría es algo que le tenemos que pedir a Dios. Santiago 1: 5 “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada
2. Inteligencia. V 1 b “e inteligencia para saber hacer toda la obra del servicio del santuario, harán todas las cosas que ha mandado Jehová.” no solo se trata de servir de alguna manera lo importante es hacerlo bien. La inteligencia a diferencia de la sabiduría es algo el hombre desarrolla a través de su propio esfuerzo. Una persona inteligente es aquella que aprende de sus errores, la persona sabia aprende de los errores de los demás.
3. Ser Llenos del espíritu santo. Hechos 6: 2-3 “Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas.
6:3 Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo.
Las iglesias tienden a crecer y a medida que esto sucede se necesita de muchas personas que ayuden en su buen funcionamiento. Pero la elección de estas personas no se debe hacer llevada por la necesidad o por la emoción.
No hay pretexto para no servir en la obra de Dios cada uno puede hacerlo a través de lo que Dios le ha dado unos podrán hacerlo de manera económica. Éxodo 36: 3 “Y tomaron de delante de Moisés toda la ofrenda que los hijos de Israel habían traído para la obra del servicio del santuario, a fin de hacerla. Y ellos seguían trayéndole ofrenda voluntaria cada mañana.
Otros podrán servir a Dios a través de sus talentos, unos contribuyen con el dinero otros con sus habilidades. V 4 “Tanto, que vinieron todos los maestros que hacían toda la obra del santuario, cada uno de la obra que hacía,
Una persona con sabiduría, con inteligencia y llena del espíritu santo siempre va a servir con más de lo que se le pide. V 5-7 “y hablaron a Moisés, diciendo: El pueblo trae mucho más de lo que se necesita para la obra que Jehová ha mandado que se haga. 36:6 Entonces Moisés mandó pregonar por el campamento, diciendo: Ningún hombre ni mujer haga más para la ofrenda del santuario. Así se le impidió al pueblo ofrecer más; 36:7 pues tenían material abundante para hacer toda la obra, y sobraba.
Ten en cuenta que nuestro Dios es un Dios exigente, para él una persona inútil es aquella que tan solo hace lo que le toca, lo que le mandan, si quieres ser útil para Dios siempre tienes que hacer muchos de lo que te han encomendado. Lucas 17: 7-10 ¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa?  17:8 ¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú?  17:9 ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no. 17:10 Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.
Recuerda algo importante Jesús no vino para que lo sirvan el vino para servir. Mateo 20: 28 “como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos

Solo las personas que sirven se vuelven importantes, nunca dejes que la tacañería y la falta de sabiduría te impidan servir en la obra salvadora de Jesucristo.