22_04

Hageo 1. Cuida el templo como tu casa


 El problema de muchas personas es que no tienen sentido de pertenencia en relación a la casa que habitan o la empresa donde laboran.

Las personas que tienen casas o apartamentos para arrendar cada día ya no quieren hacerlo.

La razón es que muchos de los inquilinos no tienen sentido de pertenencia, en lugar de cuidar donde viven la desbaratan y maltratan.

En lo espiritual sucede igual muchas personas se congregan en algún templo solo para lamentarse y pedir milagros, pero muy pocos se preocupan por su arreglo.

La gran mayoría de cristianos no tienen sentido de pertenencia con el lugar donde se congregan.

El templo en el cual nos congregamos para alabarle a Dios también necesita de cuidados y si nosotros reconocemos que en ella hemos sido bendecidos, que en ella Cristo nos ha escuchado y hemos recibido muy buenos milagros deberíamos también preocuparnos por el mantenimiento de ella.

Los cristianos siempre consideramos que ya es tiempo para que Dios nos ayude, y hasta en algunas ocasiones nos atrevemos a decirle a Dios, que porque se demora en contestar a nuestras peticiones.

Lo que más le agrada al ser humano es que le hablen de un Dios proveedor, de un Dios sanador.  Esto lo sabemos hasta en hebreo. Jehovah-Jireh–" Dios mi Proveedor. Jehovah-Rapha–" Dios mi Sanador.

Lo que nos conviene lo decimos en hebreo, de esta manera nos sentimos más pueblo de Dios.
Hablar de recibir es muy agradable, el cristiano moderno lo que más detesta y sale corriendo es que le hablen de dinero, siente que le están manejando el bolsillo.

Para el cristiano moderno todo es bíblico y lo encuentra con una facilidad increíble, sea en el antiguo testamento o en el nuevo, lo único que según él ya no encuentra es la palabra sembrar en la obra del señor y mucho menos la palabra Diezmar.

El pueblo de Dios siempre vivía de los milagros de Jehová, pero cuando se trataba de arreglar la casa de Dios, era muy hábil para posponer esa obra, todavía no era la hora de arreglar el templo. V 2 “Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: Este pueblo dice: No ha llegado aún el tiempo, el tiempo de que la casa de Jehová sea reedificada.

El decir de mucha gente es que Dios no come, y tiene toda la razón, Dios no come, pero la obra de Dios aquí en la tierra al igual que cualquier otra institución si necesita de recursos económicos para que pueda existir y funcionar.

Con ese pretexto nos preocupamos solo de pedirle a Dios recursos para arreglar nuestra casa y nos descuidamos o abandonamos la casa del señor. V 4 “¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta?

La gran mayoría de las personas tacañas con Dios y con los demás por lo general nunca les es suficiente con lo que tienen o con lo que ganan. V 6 “Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto.

Si tú eres de los que piensa de esa manera. Dios te invita a que pienses muy bien lo que estás haciendo. V 7 “Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos.”

La orden de Dios es categórica: arreglen mi casa. Y arreglar su casa significa encárguense de su mantenimiento. Arriendos, servicios, salarios etc. V 8 “Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella mi voluntad, y seré glorificado, ha dicho Jehová.

La razón por la que hay escases en muchas casas de los cristianos es porque no se preocupan por la casa de Dios. La casa de un cristiano está ligada a la casa de Dios. V 9-11 “Buscáis mucho, y halláis poco; y encerráis en casa, y yo lo disiparé en un soplo. ¿Por qué? dice Jehová de los ejércitos. Por cuanto mi casa está desierta, y cada uno de vosotros corre a su propia casa.
1:10 Por eso se detuvo de los cielos sobre vosotros la lluvia, y la tierra detuvo sus frutos.
1:11 Y llamé la sequía sobre esta tierra, y sobre los montes, sobre el trigo, sobre el vino, sobre el aceite, sobre todo lo que la tierra produce, sobre los hombres y sobre las bestias, y sobre todo trabajo de manos
.”

El temor a Dios se manifiesta en el cuidado de su casa aquí en la tierra. El adorar a un Dios que no se ve y que no nos demanda nada físico es muy fácil. V 12 “Y oyó Zorobabel hijo de Salatiel, y Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y todo el resto del pueblo, la voz de Jehová su Dios, y las palabras del profeta Hageo, como le había enviado Jehová su Dios; y temió el pueblo delante de Jehová.”

Solo un espíritu despierto puede entender la importancia de sembrar en la obra de Dios aquí en la tierra. V 13- 14 “Entonces Hageo, enviado de Jehová, habló por mandato de Jehová al pueblo, diciendo: Yo estoy con vosotros, dice Jehová.  1:14 Y despertó Jehová el espíritu de Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y el espíritu de Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y el espíritu de todo el resto del pueblo; y vinieron y trabajaron en la casa de Jehová de los ejércitos, su Dios,

No solo busques donde congregarte para ver que te dan o solo para rasgarte las vestiduras delante de Dios, si Dios te bendice de igual manera bendice su obra aquí en la tierra.

  
                                               

Sofonias 3. La corrección base del Exito.


 La mayoría de los seres humanos queremos o deseamos ser personas de éxito.

Todos tenemos dones y talentos para lograrlo, pero a pesar de nuestro mucho esfuerzo siempre corremos el peligro de equivocarnos de ahí que nace la necesidad de poder corregir, si no corregimos nos estancamos y dejamos de avanzar.

En lo espiritual el pueblo de Dios se dejó contaminar. V 1 “¡Ay de la ciudad rebelde y contaminada y opresora!

Las personas sabias no esperan a que les vayan a corregir, ellos son capaces de tomar medida para avanzar.

Desde los tiempos de Adán en el corazón de los hombres solo hay rebeldía, no nos gusta someternos a nuestras autoridades, sean políticas, religiosas o en el hogar.

El mundo cada día va más en decadencia porque no le gusta la corrección, los hogares donde llevados por el modernismo ya no corrigen a sus hijos se puede ver el deterioro, cada vez hay hogares destruidos y otros a punto de destruirse.

Entre más rebeldes somos menos nos gusta la corrección. V 2 “No escuchó la voz, ni recibió la corrección; no confió en Jehová, no se acercó a su Dios.

Queremos un Dios que nos permita nuestra maldad, queremos llegar al cielo, pero por el camino ancho, queremos viajar cómodos. Y buscamos profetas y sacerdotes iguales a nosotros. V 4 “Sus profetas son livianos, hombres prevaricadores; sus sacerdotes contaminaron el santuario, falsearon la ley.”

Queremos un Dios que haga muchos milagros pero que no se meta con nuestra forma de vivir, queremos ser cristianos, pero seguir viviendo igual que antes de conocer de Cristo, hoy en día ha crecido en gran manera las personas que han recibido a Cristo, pero ha reducido sustancialmente el número de cristianos convertidos, hoy la gente ama las montoneras, donde nadie se dé cuenta de su tibieza espiritual. 2 Timoteo 4: 3- 4 “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que, teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4:4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.

Dios nos corrige para no tener que destruirnos, pero preferimos hacernos los sordos, es mejor pensar en un Dios que no castiga. V 7 “Dije: Ciertamente me temerá; recibirá corrección, y no será destruida su morada según todo aquello por lo cual la castigué. Mas ellos se apresuraron a corromper todos sus hechos.”

Si aceptamos la corrección podremos llegar a ser como en el principio, seremos puros. V 9 “En aquel tiempo devolveré yo a los pueblos pureza de labios, para que todos invoquen el nombre de Jehová, para que le sirvan de común consentimiento.”

Llegará el día en que busquemos a Dios más para adorarle que para solo pedirle. V 10 “De la región más allá de los ríos de Etiopía me suplicarán; la hija de mis esparcidos traerá mi ofrenda.” Jesucristo está buscando adoradores en espíritu y en verdad. Juan 4: 23 “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.

Llegará el día en que seremos humildes delante de Dios, una persona que solo busca a Dios para exigirle milagros no es una persona humilde. V 12 “Y dejaré en medio de ti un pueblo humilde y pobre, el cual confiará en el nombre de Jehová.”

Solo si aceptamos la corrección de Dios podremos cambiar nuestra manera de vivir. V 13 “El remanente de Israel no hará injusticia ni dirá mentira, ni en boca de ellos se hallará lengua engañosa; porque ellos serán apacentados, y dormirán, y no habrá quien los atemorice.”

Dios nos ordena ser perfectos, la perfección no es una opción, pero la única forma de lograrlo es a través de la corrección. Mateo 5: 48 “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

Dios quiere un pueblo de adoradores que se deleiten en Jehová. V 17 “Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos.” Solo cuando aprendemos a deleitarnos delante de Dios recibiremos todo lo que anhela nuestro corazón, y está sujeto a su voluntad. Salmo 37: 4 “Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.

Las personas de fracaso son aquellas que siempre se oponen a la corrección, quieren hacer las cosas pero a su manera, las personas de éxito son aquellas que saben que para lograr cosas importantes es necesario corregir y mejorar.

  
                                               

Sofonias 2. Escucha las advertencias.

 

Las personas sabias son aquellas que siempre están atentas a las diferentes advertencias de las demás personas o de las mismas circunstancias de la vida.

Un día nublado puede ser una advertencia de posibles lluvias, entender esto nos hace tomar medidas que nos eviten mojarnos, aplazamos nuestra salida o llevamos una sombrilla o vestimenta adecuada.

En lo espiritual igualmente los cristianos deberíamos ver la biblia como un manual de advertencias que nos permite tener vidas de excelencia.

Las leyes no son gravosas simplemente nos quieren advertir de manera anticipada para que no cometamos errores.

Para Jehová es mejor advertir a su pueblo sobre lo que les podría pasar a tener que destruirlo o castigarlo. Ezequiel 33: 11 “Diles: Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis, oh casa de Israel?

Por eso el primero nos advierte, él quiere que nos arrepintamos a tiempo, que lo busquemos mientas todavía pueda ser hallado. Isaías 55: 6- 8 “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.  55:7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.

La palabra de Dios nos advierte antes de que caigamos en el pecado, por esta razón es muy importante el congregarnos, solo en el templo podemos escuchar a Dios tal como él nos quiere hablar, en nuestra casa podemos leer la biblia, el problema es que muchas veces solo leemos lo que nos interesa. V 1-2 “ Congregaos y meditad, oh nación sin pudor,
2:2 antes que tenga efecto el decreto, y el día se pase como el tamo; antes que venga sobre vosotros el furor de la ira de Jehová, antes que el día de la ira de Jehová venga sobre vosotros
.”

Las señales de tránsito son advertencias que nos pueden salvar la vida, muchos accidentes de tránsito se evitarían si prestáramos atención a esas advertencias.

Hay muchas formas de advertencias que se implementan como medidas de seguridad, no transitar por lugares mojados y resbalosos y muchas otras advertencias.

Ahora que todavía estamos en el tiempo de la gracia debemos buscar más a Dios. V 3 “Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizás seréis guardados en el día del enojo de Jehová.”

Debemos entender que el tiempo de la ira de Dios viene pronto. V 9 “Por tanto, vivo yo, dice Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, que Moab será como Sodoma, y los hijos de Amón como Gomorra; campo de ortigas, y mina de sal, y asolamiento perpetuo; el remanente de mi pueblo los saqueará, y el remanente de mi pueblo los heredará.

Cuando nos alejamos de Dios muchas cosas malas llegan a nuestra vida, entre esas cosas la soberbia, el creerse más que los demás y esto causa destrucción. V 10 “Esto les vendrá por su soberbia, porque afrentaron y se engrandecieron contra el pueblo de Jehová de los ejércitos.

Nunca pienses que lo que has hecho hasta ahora es más que suficiente, es necesario seguir trabajando en mejorar, Dios es un Dios de excelencia. Y ser excelente es luchar cada día por ser mejor. El exceso de confianza nos puede llevar a equivocarnos. V 15 “Esta es la ciudad alegre que estaba confiada, la que decía en su corazón: Yo, y no más. ¡Cómo fue asolada, hecha guarida de fieras! Cualquiera que pasare junto a ella, se burlará y sacudirá su mano.

Pablo nos recuerda al respecto y sería muy bueno tomar este consejo para nosotros. Los que creemos que ya estamos de pie. 1 Corintios 10: 12 “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.

Jesucristo no quiere castigarnos ni destruirnos, el a través de su palabra nos advierte o nos previene para que no caigamos en el error y de esta forma sigamos avanzando.