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Ester 7. No Vivas del Afan.

 

Hoy en día vivimos en una época donde todo es súper rápido en cuanto a querer lograr cosas, vivimos del afán, todo es instantáneo, café instantáneo, comida instantánea. Etc.

Pero hay cosas como el conocimiento que no se puede conseguir de manera instantánea.

Las cosas para que se hagan bien necesitan de un tiempo de madures y desarrollo esto no quiere decir que se deben hacer de manera lenta, pero tampoco quiere decir que debemos acelerarnos sin ningún control.

Las personas de éxito o triunfadoras no son aquellas que creen en la buena suerte, las personas de éxito son aquellas que saben actuar en el momento oportuno.

El afán nos lleva a tomar decisiones equivocadas, tomate tu tiempo, analiza lo que conviene o no conviene. 1 corintios 10: 23 “Todo me es lícito, mas no todo conviene: todo me es lícito, mas no todo edifica.

Ester es un ejemplo de mujer sabia ella podía haber denunciado a Aman la primera vez que el rey le dijo que le pidiera lo que quisiera, pero ella no lo hizo.  5: 3-4 “Dijo el rey: ¿Qué tienes, reina Ester, y cuál es tu petición? Hasta la mitad del reino se te dará. Y Ester dijo: Si place al rey, vengan hoy el rey y Amán al banquete que he preparado para el rey.

Que se necesita para no vivir de Afán.

1. Paciencia. Ester sabía que todavía no era el momento, por lo tanto, también sabía esperar sin desesperarse. Ester 5: 6-8 “Y dijo el rey a Ester en el banquete, mientras bebían vino: ¿Cuál es tu petición, y te será otorgada? ¿Cuál es tu demanda? Aunque sea la mitad del reino, te será concedida. Entonces respondió Ester y dijo: Mi petición y mi demanda es esta: Si he hallado gracia ante los ojos del rey, y si place al rey otorgar mi petición y conceder mi demanda, que venga el rey con Amán a otro banquete que les prepararé; y mañana haré conforme a lo que el rey ha mandado.” El adagio popular dice: del afán no queda sin el Cansancio.

2. Tener Calma en el Momento de actuar. 7: 3-4 “Entonces la reina Ester respondió y dijo: Oh rey, si he hallado gracia en tus ojos, y si al rey place, séame dada mi vida por mi petición, y mi pueblo por mi demanda. Porque hemos sido vendidos, yo y mi pueblo, para ser destruidos, para ser muertos y exterminados. Si para siervos y siervas fuéramos vendidos, me callaría; pero nuestra muerte sería para el rey un daño irreparable.” La calma nos lleva a buscar buenos argumentos que justifican lo que hacemos, la desesperación hace que hablemos mal y esto hace que perdamos credibilidad así tengamos la razón.

Las personas que no se saben dominar, los nervios y la desesperación las hacen gritar aparentando no tener la razón en lo que dicen.

3. Creer que para todo hay un Momento.  Eclesiastés 3: 1-2 “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;” el afán solo nos hace tomar malas decisiones.

4. Saber qué es lo que se quiere. 1 Corintios 9: 26 “Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire,” cuando sabemos que es lo queremos evitamos la ansiedad.

5. Tener un Plan de Acción. Lucas 14: 28-29 “Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él,” saber qué es lo que queremos, pero no saber cómo lo podemos conseguir es lo mismo que ir al fracaso.

6. No esperes a que llegue el momento oportuno. Busca Generarlo. Filipenses 3: 13 “Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante” las personas de éxito no esperan a que las cosas pasen, ellos hacen que pasen.

7. Conociendo lo que Queremos Lograr. Juan 8: 32 “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” el conocer lo que queremos hace que sea más fácil lograrlo.

Que Logramos cuando Actuamos sin Afán.

1. Logramos lo que nos proponemos.

2. Minimizamos los Riesgos de fracaso.

3. Pasamos por Procesos que nos Permiten Madurar.

Todos somos hechos a imagen y semejanza de Dios esto nos convierte en personas capaces, todo lo que nos propongamos lo podemos lograr, pero es necesario actuar en el momento oportuno para tener menos riesgos de fracaso, no vivas del Afán.