22_04

Miqueas 4. Como es el pueblo de Dios.

 

Hoy en día todos los que decimos haber recibido a Jesucristo en nuestro corazón nos llamamos pueblo de Dios.

Muchas personas que en su país tienen dificultades financieras por lo general anhelan marcharse a otro país para vivir muy bien.

Pero no solo basta con anhelar vivir en ese país también es necesario entender que una vez estemos en ese país así como nos podremos beneficiar de sus bondades también debemos saber cuáles serían nuestra responsabilidades como ciudadano.

Vivir en un país que no conocemos y que sobre todo no conocemos sus leyes podría meternos dificultades, en todos los países hay costumbres y leyes diferentes a las del país donde vivimos.

En nuestro país posiblemente la mejor comida puede ser carne de vaca, pero si vamos a vivir a la india nos meteríamos en problemas si matamos una vaca ya que haya son protegidas por la ley.

Al hacer parte del pueblo de Dios de la nación santa también deberíamos preocuparnos por saber cuáles son sus leyes.

Pero la verdad es que la gran mayoría solo desea pertenecer al pueblo de Dios para beneficiarse de los milagros que les ofrecen los líderes religiosos.

Las personas de afuera son las que se la pasan pidiendo y pidiendo, los del pueblo de Dios saben que Jehová les provee en su momento. Mateo 6: 31-32No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas

Como es el pueblo de Dios.

1. Se tienen valía. Miqueas 4: 1 “Acontecerá en los postreros tiempos que el monte de la casa de Jehová será establecido por cabecera de montes, y más alto que los collados, y correrán a él los pueblos.” Quienes pertenecen al pueblo de Dios se ven a sí mismo como unos príncipes o princesas.

·       1.1. Muchos cristianos se menosprecian y creen que no valen nada, no se puede evangelizar y dar a conocer las maravillas de Dios si no se siente importante.

 

2. Su motivo para congregarse es el hambre y la sed de aprender de la palabra de Dios, y el deseo vehemente de cumplir la ley de Jehová. V 2 “Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová.

·       El Pueblo de Dios no necesita hacer shows para atraer personas, la gente los busca por el dominio de la palabra.

·       1.2. ¿Qué te motiva a congregarte? Los milagros. La costumbre. Las conferencias. El único motivo debería ser el aprender de la palabra de Dios

3. La gente anhela y acepta la soberanía de Dios. V 3 “Y él juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos; y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra.” Aceptar la soberanía de Dios es dejar que el gobierne sobre mi vida y la vida de mi familia.

·       3.1. El pueblo de Dios se caracteriza por el esfuerzo que hace para cambiar su mala manera de vivir.

4. La obediencia es radical, sin importar las creencias o las costumbres de los demás pueblos, o del mundo. V 5 “Aunque todos los pueblos anden cada uno en el nombre de su dios, nosotros con todo andaremos en el nombre de Jehová nuestro Dios eternamente y para siempre.”

·       4.1. No importa si tú eres el uno por ciento de los que se someten a la ley de Dios, no importa si el 99 por ciento del resto de los que se llaman cristianos hacen lo contrario de lo que establece la ley de Dios, lo importante es que tu marques la diferencia.

·       4.2. No importa lo que eras o lo que todavía eres, si aceptas a Jesucristo en tu corazón. El gobernara sobre ti y tu vida cambiara. V 6-7 “En aquel día, dice Jehová, juntaré la que cojea, y recogeré la descarriada, y a la que afligí; 4:7 y pondré a la coja como remanente, y a la descarriada como nación robusta; y Jehová reinará sobre ellos en el monte de Sion desde ahora y para siempre.

·       4.3. No importa que todos estén en contra, toma la decisión de someterte a Dios. V 11 “Pero ahora se han juntado muchas naciones contra ti, y dicen: Sea profanada, y vean nuestros ojos su deseo en Sion.” El verdadero pueblo de Dios no se hace a los del mundo solo para agradarlos, su principal deseo es agradar a Dios.

Pronto sentirás el respaldo y el poder de Dios. V 13 “Levántate y trilla, hija de Sion, porque haré tu cuerno como de hierro, y tus uñas de bronce, y desmenuzarás a muchos pueblos; y consagrarás a Jehová su botín, y sus riquezas al Señor de toda la tierra.

Todos dicen creer en Jesucristo, el solo creer no nos convierte en el pueblo de Dios, de ti y de mi depende si queremos agradar a Dios o a los del mundo. Jesucristo quiere un Pueblo especial que lo adore en espíritu y en verdad a pesar de las dificultades y presiones de los del Mundo.