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Exodo 24. Generación de futuro, mas que solo Jóvenes.

 

A través de los tiempos en las diferentes empresas o familias de prestigio y poder podemos ver como las nuevas generaciones son quienes se encargan de mantener y aumentar ese poder heredado.

Para que esto ocurra no solo basta con que las nuevas generaciones tan solo sean jóvenes.

Las instituciones de poder entrenan y capacitan a sus jóvenes para que puedan encargarse de la pesada responsabilidad de seguir manteniendo y mejorando lo que reciben como legado.

El pueblo de Dios necesitaba que con el pasar de los años su poderío continúe creciendo, para esto era necesario que las nuevas generaciones continuaran manteniendo la excelente relación que tenían con Jehová.

La única forma para no perder esa relación con Dios era involucrando a los jóvenes en lo que los mayores hacían. V 5 “Y envió jóvenes de los hijos de Israel, los cuales ofrecieron holocaustos y becerros como sacrificios de paz a Jehová.

Los jóvenes son el futuro esto suena muy bonito y es algo que a través de los años siempre lo hemos escuchado. Para que esto no solo sea una expresión más o una simple frase de cajón, es necesario que los jóvenes del futuro sean preparados en el presente.

Un buen presente siempre asegura un buen futuro, el futuro no es más que el resultado del trabajo del presente.

El joven Josué sería el encargado de conducir al pueblo de Dios, pero para que esto sea una realidad en el futuro era necesario que primero aprendiera y que mejor que de la mano de Moisés. V 13 “Y se levantó Moisés con Josué su servidor, y Moisés subió al monte de Dios.

Para que el conocimiento y la organización del pueblo de Dios no se pierdan es necesario que los padres lo trasmitamos a nuestros hijos y aun a nuestros nietos. Deuteronomio 4: 9 “Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.

No sería una casualidad que Josué se encargara del pueblo, él conocía al pueblo y había luchado por él. Éxodo 17: 9-10 “Y dijo Moisés a Josué: Escógenos varones, y sal a pelear contra Amalec; mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano. 
17:10 E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando contra Amalec; y Moisés y Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado

Si tú eres un empresario o has luchado duro por conseguir algo lo más normal es que tus hijos hereden lo que has hecho. Pero heredar no es comerse lo que los padres han hecho, heredar es administrar los bienes que alguien nos deja.

La única forma para que tus hijos sean la continuidad de tus logros es si los preparas para ello, si les das participación. Ellos no van a administrar bien lo que no conocen.

Cuando los hijos no son entrenados para manejar lo que los padres les dejan sucede lo que dice el adagio popular: padres trabajadores, hijos ricos y nietos pobres.

El fracaso en la mayoría de las instituciones religiosas está en que confían mucho en las nuevas generaciones, pero no las preparan, simplemente creen que por ser jóvenes llenos de energía y nuevas ideas ya están listos para dirigir la institución.

Jesús era entrenado desde su niñez. Lucas 1: 80 “Y el niño crecía, y se fortalecía en espíritu; y estuvo en lugares desiertos hasta el día de su manifestación a Israel.

En lo espiritual es necesario que los niños se acerquen a Jesús, que desde pequeños ya conozcan lo que es la vida cristiana. Muchos cristianos quieren involucrar a sus hijos en lo espiritual cuando ya son grandes y muchos de ellos ya no quieren saber de Jesucristo. Mateo 10: 14 “Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban.  10:14 Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.

Si tú quieres que tu hijo sea el que dirija algo en el futuro entonces instrúyelo ahora que es pequeño. Proverbios 22: 6 “Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

El joven no será el futuro si en el presente no se lo instruye. El éxito no se lo consigue solo por ser joven. El éxito no conoce de edad, el éxito conoce de acciones. De lo que tú y yo hagamos ahora depende el éxito de mañana.