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1 cronicas 4. no dañes tu Destino

 

El destino no es mas que los deseos que tiene Dios para nosotros.

Los deseos que tiene Dios para nosotros son de bien y no de mal. Jeremías 29: 11 “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.

Nosotros no podemos evitar nuestro destino, pero si lo podemos modificar. Tu destino es ser padre de familia, eso no lo puedes cambiar, pero tu decides ser un buen padre o un mal padre.  

Tu destino es no tener hijos, eso no lo puedes cambiar, pero tu decides si vives agradecido y feliz o amargado buscando culpables y razones para no ser feliz.

Muchas veces la sociedad o las personas que están a nuestro lado sea de manera voluntaria o involuntaria terminan marcando nuestro destino con sus palabras que en algunos casos son bendición, pero en otros casos maldición.

Este era el caso de Jabes, por los diferentes sufrimientos que su madre tuvo que pasar, ella decreto sufrimiento para él a través de su propio nombre. 4: 9 b “Y Jabes fue más ilustre que sus hermanos,

Cuantas personas quizá nos han dicho que no servimos para nada o que somos unos fracasados.

El mundo llevado por sus prejuicios ha tratado de marcar nuestro destino con derrota y destrucción.

Como Cambiar Nuestro Destino.

1. Creyendo que Jesucristo puede darnos Bendición. V 10 a “E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: ¡Oh, sí me dieras bendición,” el secreto del Apóstol Pablo para vivir siempre bien a pesar de las diferentes adversidades estaba en que él se creía Bendito con toda Bendición! Efesios 1: 3 “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,

Si tú crees que eres bendito ninguna maldición podrá alcanzarte. El pueblo de Dios era inmune a toda maldición porque era Bendito y se creía bendito. Números 23: 8 ¿Por qué maldeciré yo al que Dios no maldijo? ¿Y por qué he de execrar al que Jehová no ha execrado?

2. Dando más de lo que tenemos que Dar. V 9 a “al cual su madre llamó Jabes, diciendo: Por cuanto lo di a luz en dolor.” Jabes llego a ser más importante que sus hermanos a pesar de la maldición que le decreto su madre al ponerse ese nombre.

Solo el que está dispuesto a dar más de lo que le toca, tiene derecho a recibir más de lo que le toca. V 10 b “y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, ¡para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que pidió.

Jehová le dio la orden a Josué para que lleve al pueblo, pero a pesar de que era Jehová mismo quien lo apoyaba la recomendación de Dios fue que se esforzara y fuera valiente. Josué 1: 6 “Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos.” si Josué no daba más de lo que era a acostumbrado a dar no hubiera conseguido el propósito o la misión dada por Dios.

3. Cambiando nuestra manera de Pensar. Nuestros pensamientos determinan lo que somos y nuestra forma de actuar. Romanos 12: 2 “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

La Fe es positiva y es negativa, si tú piensas que no puedes esa es tu fe por lo tanto nunca podrás; si tú piensas que si puedes esa es tu fe por lo tanto lo lograras.

4. Depositando en nuestra Mente Pensamientos que nos estimulen a crecer y a Desarrollarnos. Filipenses 4: 8 “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

5. Juntándonos con Personas que con sus palabras nos estimulen a avanzar. Todo lo que oímos se fija en nuestra mente y de acuerdo a ello es lo que actuamos. 1 corintios 15: 33 “No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres

No importa cuántas maldiciones profieran sobre nosotros, no importa si nuestro destino ha sido marcado por personas necias que hablaron mal de nosotros, tú y yo podemos cambiar nuestro rumbo, Cristo nos ha dado el poder en nuestra manera de pensar.