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1 Reyes 22. Un oido Terco


 Por lo general siempre escuchamos hablar de un corazón terco.

Pero también es necesario que hablemos de un oído terco, es decir de aquellas personas que solo escuchan lo que les conviene, se enojan cuando no escuchan lo que quieren.

V 8 “El rey de Israel respondió a Josafat: Aún hay un varón por el cual podríamos consultar a Jehová, Micaías hijo de Imla; mas yo le aborrezco, porque nunca me profetiza bien, sino solamente mal. Y Josafat dijo: No hable el rey así.

El querer escuchar tan solo lo que nos conviene hace que tengamos mala convivencia con los demás, no nos gusta escuchar razones, siempre creemos tener la Razón.

Que sucede cuando tenemos un oído terco.

1. Nadie puede ser sincero con Nosotros. V 11-12 “Y Sedequías hijo de Quenaana se había hecho unos cuernos de hierro, y dijo: Así ha dicho Jehová: Con éstos acornearás a los sirios hasta acabarlos Y todos los profetas profetizaban de la misma manera, diciendo: Sube a Ramot de Galaad, y serás prosperado; porque Jehová la entregará en mano del rey” una persona a quien tan solo le hablan lo que le gusta escuchar lo mantienen siempre engañado.

2. Perdemos el Respeto y lo único que nos tienen es Miedo o lastima. V 13 “Y el mensajero que había ido a llamar a Micaías, le habló diciendo: He aquí que las palabras de los profetas a una voz anuncian al rey cosas buenas; sea ahora tu palabra conforme a la palabra de alguno de ellos, y anuncia también buen éxito

2.1. Prefieren tenernos contentos, pero no hablar con nosotros

2.2. Están con nosotros solo porque les toca no porque quieran estar. Lo más triste para cualquier persona es saber que los demás están con nosotros solo porque no tienen otra opción.

3. Nos Volvemos Insoportables, si nos dicen la verdad nos enojamos si nos dicen mentiras para alegrarnos nos enojamos. V 16 “Y el rey le dijo: ¿Hasta cuántas veces he de exigirte que no me digas sino la verdad en el nombre de Jehová?

4. Nos Volvemos Insatisfechos nada nos agrada. V 18 “Y el rey de Israel dijo a Josafat: ¿No te lo había yo dicho? Ninguna cosa buena profetizará él acerca de mí, sino solamente el mal.” los que quieren siempre tener la razón creen que todo mundo está equivocado menos ellos, son capaces de ensuciar a los demás con tal de ellos parecer limpios.

5. Queremos controlar la vida de los Demás. V 26-27 “Entonces el rey de Israel dijo: Toma a Micaías, y llévalo a Amón gobernador de la ciudad, y a Joás hijo del rey; y dirás: Así ha dicho el rey: Echad a éste en la cárcel, y mantenedle con pan de angustia y con agua de aflicción, hasta que yo vuelva en paz” para tener a alguien a nuestro lado no necesitamos encarcelarlo.

La mejor forma de vivir bien con alguien es reconociendo que nos equivocamos y que podemos corregir la humildad nos da gracia delante de los demás.

6. Nos escondemos de nuestras obligaciones y Responsabilidades.  V 30 “Y el rey de Israel dijo a Josafat: Yo me disfrazaré, y entraré en la batalla; y tú ponte tus vestidos. Y el rey de Israel se disfrazó, y entró en la batalla

7. Metemos a otros en Problemas. V 32-33 “Cuando los capitanes de los carros vieron a Josafat, dijeron: Ciertamente éste es el rey de Israel; y vinieron contra él para pelear con él; más el rey Josafat gritó. Viendo entonces los capitanes de los carros que no era el rey de Israel, se apartaron de él.

8. Siempre Causamos nuestro propio Mal. V 34-35 “Y un hombre disparó su arco a la ventura e hirió al rey de Israel por entre las junturas de la armadura, por lo que dijo él a su cochero: Da la vuelta, y sácame del campo, pues estoy herido. Pero la batalla había arreciado aquel día, y el rey estuvo en su carro delante de los sirios, y a la tarde murió; y la sangre de la herida corría por el fondo del carro.

Una persona que tan solo le gusta escuchar lo que le conviene se convierte en alguien terco, no escucha razones, se mete en problemas y hace que otros también tengan problemas. Antes de actuar o tomar decisiones escucha Dios te quiere hablar.