22_02

Daniel 1. Una mente encadenada

 

Jesucristo quiere darnos libertad para eso fue que entrego su vida.

Satanás quiere vernos cautivos, una de las formas más efectivas de esclavizar a alguien es haciéndole creer que puede hacer lo que quiera sin ninguna restricción.

Nuestros traumas y temores pueden ser nuestros principales opresores.

Los grilletes o las cadenas más fuertes y poderosas no son las que están en los tobillos o en las manos, los peores grilletes y las peores cadenas se encuentran en nuestra mente, se fortalecen o se rompen de acuerdo a nuestra manera de pensar.  

El pueblo de Dios permanentemente estaba en guerras físicas. Pero los enemigos sabían que enfrentar al pueblo de Dios era enfrentarse directamente con Dios por lo tanto siempre perdían.

Nabucodonosor sabía que Dios le permitió por breve tiempo oprimir a su pueblo. Pero que no le permitiría destruirlo. V 2 “Y el Señor entregó en sus manos a Joacim rey de Judá, y parte de los utensilios de la casa de Dios; y los trajo a tierra de Sinar, a la casa de su dios, y colocó los utensilios en la casa del tesoro de su dios.

Satanás también sabe que Dios le permitió poco tiempo para oprimir antes de ser destruido. Apocalipsis 12: 12 “Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.”

El enemigo sabiendo que él no puede destruir al pueblo de Dios, se ideo una estrategia para que el mismo pueblo fuera quien se destruya.

Él Rey se Propuso contaminar a quienes dirigían y a quienes llegarían a ser los dirigentes del Pueblo. Si ellos eran contaminados, el pueblo se contaminaría también y Dios los Podía Rechazar.

1. Los llevaría cautivos. V 3 “Y dijo el rey a Aspenaz, jefe de sus eunucos, que trajese de los hijos de Israel, del linaje real de los príncipes,”. Cuando hablamos de alguien cautivo nos imaginamos alguien con cadenas o tras de unas rejas. Pero cautivo viene de cautivar, enamorar. Una persona puede ser cautivada por la fama, el poder, el dinero, los halagos. Etc.

2. Contaminaría su mente. V 4 “muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos.” La contaminación no estaría en la comida, la comida solo sería el medio para llegar al propósito verdadero. Introducir al pueblo de Dios ideas, creencias de los caldeos.

V 5 “Y les señaló el rey ración para cada día, de la provisión de la comida del rey, y del vino que él bebía; y que los criase tres años, para que al fin de ellos se presentasen delante del rey.”

Satanás hoy está haciendo lo mismo ha cambiado de estrategia. A quitado el ataque físico, el cristianismo ya no tiene oposición, al mundo le gusta.  Muchas personas del mundo dicen: “yo no soy cristiano, pero me gusta, de vez en cuando voy a escuchar esas bonitas conferencias y a recibir milagros”

Satanás está contaminando las iglesias cristianas introduciendo cosas, creencias y tradiciones del mundo, y cada vez los cristianos las ven como cosas normales.

Nabucodonosor les ofrecía a Daniel y a sus amigos no cualquier cosa, les ofrecía los mejores banquetes comida del rey. Hoy las iglesias cristianas cada vez ofrecen más comodidad, más tibieza. Cada vez se va remplazando la palabra de Dios por espectáculos. Hoy se camufla el mundanizo en el que viven muchas iglesias diciendo que no son fanáticas o legalistas.

El secreto de Daniel para salir de la crisis en la que estaba.

1. Disposición: V 8 “Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.”  Si tu estas dispuesto a lograr algo lo conseguirás. No hay cosas imposibles, hay personas incapaces.  Solo cuando estamos dispuestos nos podemos esforzar y soportar cualquier dificultad, y lo más hermoso. Si tú estás dispuesto Dios te ayuda. V 9 “Y puso Dios a Daniel en gracia y en buena voluntad con el jefe de los eunucos;

2. Confianza total en Dios. V 10- 12 “y dijo el jefe de los eunucos a Daniel: Temo a mi señor el rey, que señaló vuestra comida y vuestra bebida; pues luego que él vea vuestros rostros más pálidos que los de los muchachos que son semejantes a vosotros, condenaréis para con el rey mi cabeza.  1:11 Entonces dijo Daniel a Melsar, que estaba puesto por el jefe de los eunucos sobre Daniel, Ananías, Misael y Azarías: 1:12 Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez días, y nos den legumbres a comer, y agua a beber.” Daniel estaba convencido que al cabo de los diez días Dios no lo dejaría avergonzado; ¿qué tan seguro estas tú de nuestro Dios?

Solo cuando estoy dispuesto y tengo la plena confianza en Dios puedo ver su respuesta. V 15 “Y al cabo de los diez días pareció el rostro de ellos mejor y más robusto que el de los otros muchachos que comían de la porción de la comida del rey.”

Y sabes algo maravilloso. Cuando confiamos en Dios más que en los ofrecimientos del mundo Dios nos da mucho más que lo que el mundo nos ofrece. V 17- 21 “A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños. 1:18 Pasados, pues, los días al fin de los cuales había dicho el rey que los trajesen, el jefe de los eunucos los trajo delante de Nabucodonosor. 1:19 Y el rey hablaron con ellos, y no fueron hallados entre todos ellos otros como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; así, pues, estuvieron delante del rey.  1:20 En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo su reino.  1:21 Y continuó Daniel hasta el año primero del rey Ciro.”

Satanás sabe que no puede destruir a las iglesias cristianas por esta razón busca contaminarlas introduciendo a su interior tradiciones del mundo. Muchas iglesias en su afán de crecer han hecho del culto un show o espectáculo agradable a los hombres, pero que los alejan cada día del mensaje bíblico.