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2 corintios 1. Sufrimiento con Propósito

 

Cualquier cosa que nosotros hagamos sin ningún propósito nos va a ser difícil entender.

Todo sufrimiento sin propósito nos causa más dolor.

Cuando sufrimos para conseguir algo no es que no nos duela, el dolor con propósito es más fácil de superar y asimilar.

Jesucristo permite que tengamos sufrimientos para que nosotros podamos entender y consolar a los demás.  2 Corintios 1: 4 “el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.

En este mundo no somos los únicos que tenemos sufrimientos, a través de los sufrimientos somos entrenados para convertirnos en instrumento útil en las manos de Jesucristo. V 6 “Pero si somos atribulados, es para vuestra consolación y salvación; o si somos consolados, es para vuestra consolación y salvación, la cual se opera en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos.

Como darle propósito a nuestros Sufrimientos.

1. Aceptar que conseguir cosas genera sufrimiento. V 8 “Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida.” Aceptar que las cosas no son fáciles nos permite prepararnos y entrenarnos.

2. Entendiendo que hay cosas que en nuestras fuerzas no podemos conseguir. V 9 “Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos” esto nos ayuda a mantenernos unidos a Jesucristo.

3. Confiando que es Cristo quien nos libra de aflicciones venideras. V 10 “el cual nos libró, y nos libra, y en quien esperamos que aún nos librará, de tan gran muerte” si creemos que Jesucristo tiene un propósito con nosotros debemos creer que él nos ayudara.

4. Fortaleciéndonos siempre en la Oración. V 11 “cooperando también vosotros a favor nuestro con la oración, para que por muchas personas sean dadas gracias a favor nuestro por el don concedido a nosotros por medio de muchos.” La oración no solo es para pedir, a través de la oración nuestra vida adquiere propósito.

5. Preparándonos para los momentos difíciles. Jehová no quiere escondernos en una burbuja de cristal él nos prepara para la guerra. Salmos 144: 1 “Bendito sea Jehová, mi roca, Quien adiestra mis manos para la batalla, Y mis dedos para la guerra;

Un verdadero padre en lugar de sobreproteger a sus hijos haciéndoles todo y evitándoles cualquier sufrimiento deberían entrenarlos para las dificultades que ofrece la vida.

6. Viendo las dificultades como algo normal y natural. 1 Pedro 5: 9 “al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.” todos en el mundo sufren de una o de otra forma. Lo malo no es tener dificultades lo malo es dejarnos dominar por ellas.

7. Esforzándonos y siendo valientes. Josué 1: 8 “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.” cada vez que nos proponemos alcanzar alguna meta importante siempre tendremos aflicciones.

Si las cosas grandes e importantes fueran fáciles de conseguir cualquiera lo podría lograr, si las cosas importantes son fáciles de conseguir automáticamente dejan de ser importantes.

Las grandes celebridades de la tierra o las personas que han logrado alcanzar el éxito son aquellas que han superado todo momento de aflicción.

Jesucristo no nos promete quitarnos todos los problemas, pero si nos promete estar siempre con nosotros. Isaías 43: 2 “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.” note algo… Jehová no dice si de pronto tienes que pasar por el fuego o por el agua. Él lo Afirma ¡cuando pases por el fuego! esto quiere decir que es necesario que pasemos por esos momentos de dificultad para lograr lo que queremos.

Los sufrimientos nos permiten esforzarnos por conseguir algo mejor, las dificultades son el mecanismo que Dios permite para sacarnos de nuestro sitio de confort y obligarnos a desacomodarnos y avanzar al encuentro de nuestra meta.