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Génesis 12. Dios escoge a sus siervos

 

Un siervo de Dios como su nombre lo indica. es alguien que Dios en su profunda misericordia lo llama a su servicio.

El llamado de Dios a sus ministros no depende de nuestra habilidad o de nuestros talentos, ni siquiera de nuestra buena relación con Dios.

Muchos de los buenos siervos de Dios en la antigüedad no tenían buena relación con Dios, hasta eran enemigos del pueblo de Dios tal como lo era Saulo quien después sería llamado Pablo.

No depende de nuestra decisión. No somos nosotros quienes tomamos la decisión de ser sus siervos, es el quien nos llama.

Muchas personas desean servirle a Jesucristo lo hacen con todo su amor, pero si no son llamados o elegidos todos sus esfuerzos son infructuosos.

El que es llamado o escogido por Dios no necesita hacer mucho esfuerzo para que lo que hace resulte fructífero.

Muchas personas de las que le están sirviendo a Dios lo hacen por muchas razones unos llamado y otros simplemente ellos se ofrecen por múltiples razones. Filipenses 1: 15 “Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad.

Lo importante de ser Llamados.

1. Dios nos da la hoja de Ruta, es decir él nos dice hacia dónde ir. V 1 “Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.” El que no es llamado tiene toda la buena disposición, pero lastimosamente no sabe para dónde ir.

2. Dios se encarga del crecimiento o de la Multiplicación. V 2 a “Y haré de ti una nación grande,” el crecimiento de una iglesia no depende de los magnificaos planes de acción que se tenga, el plan de acción sirve para mejorar el funcionamiento del crecimiento que da Dios.

·       2.1. Multiplica la membresía de manera sobrenatural. Hechos 2: 47 “alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.” Los siervos que no tienen el llamado tienen que ganar gente dándoles obsequios materiales (ropa, comida, regalos para los hijos etc.)

·       2.2. Los siervos que tienen el llamado lo único que hacen es predicar la palabra de Dios y Dios envía a la gente hambrienta y sedienta de su palabra.

·       2.3. Las iglesias que son dirigidas por muy buenos y excelentes siervos, pero no llamados por Dios sino nombrados por los hombres, no importa cuántos años tengan de fundadas siempre actuaran en lo natural, no en lo sobrenatural.

3. Nos Bendice. V 2 b “y te bendeciré,” la bendición del llamado impide que otros nos maldigan. Cuando Dios te llama muchos van a querer obstruir tu camino, pero nada podrán hacer.

4. Nos dará Reconocimiento. V 2 c “y engrandeceré tu nombre,” los verdaderos llamados de Dios no buscan la fama, pero es inevitable que la gente no reconozca su trabajo.

5. Seremos Bendición. V 2 d “y serás bendición.” el que no es llamado en lugar de llevar paz al corazón de los demás lleva desanimo por el afán de llenar el local donde funciona la congregación.

6. Tenemos cobertura ante las asechanzas de los demás. V 3 “Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.” Dios sabe que muchos valoraran tu trabajo, pero también sabe que muchos te odiaran por envidia, por ignorancia o simplemente por maldad.

7. Nos Prepara para Obedecer. V 4 “Y se fue Abram, como Jehová le dijo; y Lot fue con él. Y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán.” A los seres humanos nos gusta más mandar que someternos por eso vive en constante rebeldía.

8. El Llamado es Perpetuo. En el mundo hay un adagio que dice: las personas pasan las instituciones quedan. V 7 “Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, quien le había aparecido.

·       8.1. Solo las iglesias que logran institucionalizarse logran trascender sin mediocrisarse con el paso de los años, las iglesias no institucionales solo piensan en ensancharse, pero sin ningún tipo de organización, cada iglesia hija se defiende como puede, parecen ovejas sin Pastor.

9. Tenemos siempre la certeza de la presencia de Dios. V 8 “Luego se pasó de allí a un monte al oriente de Bet-el, y plantó su tienda, teniendo a Bet-el al occidente y Hai al oriente; y edificó allí altar a Jehová, e invocó el nombre de Jehová.” Invocar es llamar o anhelar la presencia de alguien en este caso de Dios.

Si Dios te llamo él te dice que hacer, como hacerlo, con quien hacerlo y sobre todo con que hacerlo. Si Dios te llamo sucederán cosas sobrenaturales, si no eres llamado no importa cuánto te esfuerces, el resultado será igual al de cualquier persona luchando en sus fuerzas.