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Éxodo 17. Vida de Victorioso

 

En este mundo hay dos tipos de personas, aquellas que se caracterizan por ser victoriosas en todo lo que hacen y aquellas que se caracterizan por ser unos fracasados en todo lo que hacen.

Jesucristo a todos nos dio dones y talentos para poder triunfar, por lo tanto, el fracasar o el triunfar es nuestra decisión, la decisión de triunfar es más que un simple deseo, la decisión de triunfar debe ir acompañada de esfuerzo y dedicación. El mundo de los fracasados está lleno de personas que desearon pero no actuaron.

Cada vez que queremos alcanzar un sueño, un anhelo o un propósito necesitamos librar algunas batallas que nos impiden alcanzar lo que queremos.

Dios nos protege, pero no nos sobreprotege por esta razón Dios no nos quita las batallas, había llegado el momento en que Israel debía vivir sus propias Batallas.  V 8 “Entonces vino Amalec y peleó contra Israel en Refidim.

Dios en lugar de quitarnos las luchas de cada día nos entrena para enfrentarlas y salir victoriosos. Salmos 144: 1 “Bendito sea Jehová, mi roca, Quien adiestra mis manos para la batalla,
Y mis dedos para la guerra;

Como tener una vida de Victoriosos.

1. Aceptando que posiblemente tras de un triunfo puede venir una derrota V 1 “Toda la congregación de los hijos de Israel partió del desierto de Sin por sus jornadas, conforme al mandamiento de Jehová, y acamparon en Refidim; y no había agua para que el pueblo bebiese” no todas las cosas nos pueden salir bien.

2. No atacando a las personas debemos atacar al problema. V 2 “Y altercó el pueblo con Moisés, y dijeron: Danos agua para que bebamos. Y Moisés les dijo: ¿Por qué altercáis conmigo? ¿Por qué tentáis a Jehová?” no ataques a tu pareja por su mal genio, mira cómo puedes hacer para ayudarle a salir de ese mal genio.

3. No Buscando Responsables de lo que a nosotros nos pasa. V 3 “Así que el pueblo tuvo allí sed, y murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?” lo más fácil es hacer que otros se sientan culpables por nuestras malas decisiones.

4. No agrandando el problema más de lo que es. V 4 “Entonces clamó Moisés a Jehová, diciendo: ¿Qué haré con este pueblo? De aquí a un poco me apedrearán.” muchas personas son expertas en declarar fatalidad con sus labios. Los hijos de Dios estamos llamados a ser parte de la solución y no parte del Problema.

5. Creyendo que Dios siempre tiene la Solución. V 6 “He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la peña en Horeb; y golpearás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel.” Creer esto nos ayuda a evitar la ansiedad o desesperación.

6. No Huyendo de nuestras Batallas. V 9 “Y dijo Moisés a Josué: Escógenos varones, y sal a pelear contra Amalec; mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano.” Las obligaciones propias de cada proyecto es algo que debemos asumir.

7. Estando cada quien en el lugar Correcto. V 10 “E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando contra Amalec; y Moisés y Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado.” Para tomar las oportunidades que Dios nos da debemos estar siempre en el lugar y la hora correcta.

8. Trabajando en equipo y Haciendo cada quien lo que le Corresponde.

8.1. Moisés Oraba. V 12 a “Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella;” si cada quien se encarga de lo que le corresponde las tareas se realizan con más rapidez y efectividad.

8.2. Aarón y Hur le sostenían las manos. V 12 b “y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol.” El ayudarnos de manera mutua hace que no nos cansemos y podamos disfrutar lo que hacemos.

8.3. Josué Peleaba. V 13 “Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada.” Los mejores proyectos se los consigue en unidad.

Las personas triunfadoras en todo lo que hacen son aquellas que saben Luchar y disfrutar cada momento, tanto los buenos como los malos, tu desdices si quieres ser uno de ellos o seguir haciendo parte del Montón.