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Levítico 5. Todos debemos Ofrendar

 

Los seres humanos cuando consideramos que una persona ha sido o es muy importante o que de alguna manera a contribuido con el mejoramiento en todas las áreas de una comunidad por lo general le hacemos algún homenaje como reconocimiento a su labor.

El significado de ofrenda no solo es ofrecer o dar.

Un significado de ofrenda también es: “Homenajear” es decir con nuestra ofrenda no solo contribuimos con el sostenimiento de la iglesia o el ministerio del cual hacemos parte.

Con nuestra ofrenda le rendimos homenaje a Jesucristo en agradecimiento por todo lo que él ha hecho por la humanidad y en especial por cada uno de nosotros y nuestra familia.

Cuando le hacemos una fiesta por cumpleaños, onomástico o por cualquier otra razón a una persona le estamos rindiendo homenaje no importa que costo tenga, todos contribuimos y llevamos regalos para que esa fecha sea inolvidable.

Jehová también quiere que a través de nuestra ofrenda le rindamos homenaje a él y a su hijo Jesucristo, todos debemos contribuir de acuerdo a nuestra capacidad para rendirle homenaje a través de un buen lugar donde congregarnos para hacerle la fiesta, con una buena alabanza compuesta de los mejores instrumentos. Etc.

Unas buenas sillas donde recibir a quienes nos visitan, iluminación, equipos de transmisión. Etc. Con nuestra ofrenda contribuimos a que el homenaje a Jesucristo sea digno de todo un rey.

Debemos ofrendar de acuerdo a nuestra capacidad o de acuerdo como cada mes hayamos prosperado, el que tiene más da más y el que tiene menos da menos.  1 Corintios 16: 2 “Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas

Las personas generosas y agradecidas con Jesucristo pueden hacer ofrendas especiales conforme lo sienta en su corazón. 2 corintios 9: 7 “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre

Una de las muchas razones por las cuales el Rey David era conforme al corazón de Jehová, era por su amor a la obra de Jehová y su gran generosidad para con ella.

El Rey David además de lo que consideraba debía dar, daba de su propio tesoro, el daba más de lo que le correspondía. 1 crónicas 29: 3 “Además de esto, por cuanto tengo mi afecto en la casa de mi Dios, yo guardo en mi tesoro particular oro y plata que, además de todas las cosas que he preparado para la casa del santuario, he dado para la casa de mi Dios

Desde la antigüedad nadie tenía excusa para no ofrendar, todos debían hacerlo de acuerdo a su capacidad económica, la biblia registra tres estratos sociales y todos debían ofrendar.

1. Alguien con buenos recursos. Levítico 5: 6 “y para su expiación traerá a Jehová por su pecado que cometió, una hembra de los rebaños, una cordera o una cabra como ofrenda de expiación; y el sacerdote le hará expiación por su pecado.

2. Alguien con unos recursos insuficientes. V 7 “Y si no tuviere lo suficiente para un cordero, traerá a Jehová en expiación por su pecado que cometió, dos tórtolas o dos palominos, el uno para expiación, y el otro para holocausto.

3. Alguien muy pobre que no tiene recursos. V 11 “Mas si no tuviere lo suficiente para dos tórtolas, o dos palominos, el que pecó traerá como ofrenda la décima parte de un efa de flor de harina para expiación. No pondrá sobre ella aceite, ni sobre ella pondrá incienso, porque es expiación

Nadie es tan pobre que diga que no tiene ni una moneda para ofrendar, Dios mira la sinceridad y la alegría de corazón.

La cosecha en el campo y en el mundo espiritual está ligado a la forma de la siembra, siembras escasamente teniendo como hacerlo en abundancia, siembras tan solo lo justo o siembras de manera generosa.