Enfrentar el problema se refiere a abordar y resolver las dificultades. Huir de los problemas implica evitar enfrentarlos.
El mundo
ciertamente puede ser un lugar desafiante. Las cosas se están moviendo a un
ritmo más rápido que nunca y los problemas aparentemente surgen de cualquier
parte.
Desafortunadamente, si intentas hacer esto continuamente,
desperdiciarás toda tu vida huyendo de tus problemas. Eventualmente, te
alcanzarán.
Entonces, ¿cómo podemos enfrentar nuestros problemas de
manera efectiva y avanzar hacia una vida en la que ya no les tengamos miedo?
El rey Sedequias estaba en verdaderos problemas, estaba siendo
atacado por el Rey Nabucodonosor. V 1 “En el noveno año de Sedequías rey de Judá, en el mes décimo, vino
Nabucodonosor rey de Babilonia con todo su ejército contra Jerusalén, y la
sitiaron.”
La reacción de sedequias fue huir, tal como lo podría hacer
cualquier persona en momentos de dificultad. V 4 “Y viéndolos Sedequías rey de Judá y todos los hombres
de guerra, huyeron y salieron de noche de la ciudad por el camino del huerto
del rey, por la puerta entre los dos muros; y salió el rey por el camino del
Arabá.”
Como era de esperarse, Nabucodonosor lo alcanzo, es decir el
problema lo alcanzó. V 5 “Pero
el ejército de los caldeos los siguió, y alcanzaron a Sedequías en los llanos
de Jericó; y le tomaron, y le hicieron subir a Ribla en tierra de Hamat, donde
estaba Nabucodonosor rey de Babilonia, y le sentenció.” Los problemas ignorados tienden a engrandecerse
y se hacen imposibles de resolver.
Jeremías por su parte prefirió no huir y esperar la gracia de
Jehová. V 11 – 12 “Y
Nabucodonosor había ordenado a Nabuzaradán capitán de la guardia acerca de
Jeremías, diciendo: 12Tómale y vela por él, y no le hagas mal
alguno, sino que harás con él como él te dijere.”
Puede parecer contradictorio, pero aceptar sentimientos como
la incomodidad y el sufrimiento podría ser un paso importante para aprender a
dejar de huir de los problemas.
El propósito de esto es que la mayoría de las cosas buenas de
la vida inevitablemente nos causen algún sufrimiento. Tenemos que ganarnos
estas cosas, y debemos superar el dolor y el sufrimiento para lograrlas.
Lo único que tenía que hacer el rey Sedequias era quedarse y
someterse a Nabucodonosor. Jeremías 38: 17 “Entonces dijo Jeremías a Sedequías: Así ha dicho Jehová
Dios de los ejércitos, Dios de Israel: Si te entregas en seguida a los
príncipes del rey de Babilonia, tu alma vivirá, y esta ciudad no será puesta a
fuego, y vivirás tú y tu casa.”
Someterse a Nabucodonosor era enfrentar el problema, enfrentar
el problema es aceptar el desafío que nos ofrece la vida cada día, no huyas
busca la solución, busca ayuda de Dios y de las personas que están contigo.
