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Jeremías 35. La obediencia base para triunfar.

 

La palabra obedecer viene del latín y significa saber escuchar.

A muchas personas les es difícil obedecer porque creen que obedecer es subyugarse o someterse a la persona que manda.

Obedecer es prestar atención a las normas que se necesitan seguir para lograr algo.

Las personas de éxito son aquellas que saben que para lograr lo que se proponen es necesario saber escuchar las advertencias, analizarlas y comprenderlas.

El éxito en las fuerzas militares no está en saber mandar, todo lo contrario, su éxito radica en saber obedecer.

El camino al éxito solo lo logran transitar quienes están dispuestos a obedecer ya que está lleno de pequeñas y grandes normas.

Si quieres ser un gran empresario es necesario que acates las normas mercantiles, tales como: llevar un buen registro contable, atender bien a los clientes. etc.

Si quieres ser un excelente futbolista no basta con tan solo saber patear un balón, es necesario conocer las reglas de futbol impuestas por la federación tales como: cuando es un fuera de lugar o que comportamientos de los jugadores da para un penalti. Etc.

El pueblo de Dios cada día iba de mal en peor, no prosperaba, iba de fracaso en fracaso, la razón era muy sencilla, el pueblo de Dios había perdido la capacidad de obedecer.

Cuando los miembros de un pueblo, una ciudad, una familia o cualquier institución hacen lo que les provoca lastimosamente lo único que les espera es la ruina.

Muchas personas del mundo son muy prosperas y muchas personas cristianas son muy pobres la culpa lógicamente no es de Dios, la culpa es de los cristianos que apoyándose en su fe prefieren no obedecer a las normas impuestas por Dios y por las leyes de este mundo.

Para demostrarlo Jehová le pide a Jeremías que induzca a unas personas del mundo a beber vino. V 2 “Ve a casa de los recabitas y habla con ellos, e introdúcelos en la casa de Jehová, en uno de los aposentos, y dales a beber vino.

Para sorpresa de Jeremías ellos no quisieron beber. V 6 “Mas ellos dijeron: No beberemos vino; porque Jonadab hijo de Recab nuestro padre nos ordenó diciendo: No beberéis jamás vino vosotros ni vuestros hijos

El resultado del experimento resulto en que los del mundo si sabían escuchar y los hijos de Dios no. V 14 “Fue firme la palabra de Jonadab hijo de Recab, el cual mandó a sus hijos que no bebiesen vino, y no lo han bebido hasta hoy, por obedecer al mandamiento de su padre; y yo os he hablado a vosotros desde temprano y sin cesar, y no me habéis oído.

Muchas de las personas prosperas del mundo saben escuchar, el escuchar es la base primordial para obedecer y muchos de los cristianos viven en pobreza porque no saben escuchar y lógicamente tampoco saben obedecer. V 16 “Ciertamente los hijos de Jonadab hijo de Recab tuvieron por firme el mandamiento que les dio su padre; pero este pueblo no me ha obedecido.

Los cristianos que no saben obedecer están condenados a vivir en pobreza y todo o que emprenden les sale mal. V 17 “Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí traeré yo sobre Judá y sobre todos los moradores de Jerusalén todo el mal que contra ellos he hablado; porque les hablé, y no oyeron; los llamé, y no han respondido.

Las personas del mundo a si no crean en Jesucristo, el saber obedecer a las normas los convierte en personas prosperas. V 18-19 “Y dijo Jeremías a la familia de los recabitas: Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Por cuanto obedecisteis al mandamiento de Jonadab vuestro padre, y guardasteis todos sus mandamientos, e hicisteis conforme a todas las cosas que os mandó;  por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: No faltará de Jonadab hijo de Recab un varón que esté en mi presencia todos los días.

Muchas personas del mundo son ejemplo de superación, son más sagaces que los cristianos que solo se la pasan lamentándose y no hacen nada. Lucas 16: 8 “Y alabó el amo al mayordomo malo por haber hecho sagazmente; porque los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz.

La base para tener una vida de éxito y prosperidad es la obediencia, si no tienes a quien obedecer crea normas en tu empresa o familia que te obliguen actuar de la manera que tienes que hacerlo, el hecho de que seas el dueño de tu empresa no quiere decir que puedes entrar a trabajar a cualquier hora, oblígate a cumplir con un horario de trabajo.