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Hechos 10. Disfrutando la Paz Social


 Jesucristo a cada uno de nosotros nos ha dado la capacidad de poder vivir bien en la sociedad.

Que vivamos en paz en este mundo o en la sociedad no depende de las autoridades locales y lógicamente tampoco depende de Dios.

Jesucristo podría hacer que nuestra mala manera de vivir cambie tan solo con un mover de dedos, pero esto nos convertiría en robots o entes programados para hacer el bien.

Jesucristo nos ha dado todos los medios necesarios para que podamos vivir en paz si nos lo proponemos.

Como podemos disfrutar de la Paz social y Familiar.

1. No haciendo acepción de personas. V 34 “Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas,” Jehová desde un principio ha demostrado que él no tiene preferencia de personas, para el todos somos iguales. Deuteronomio 10: 17 “Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas, ni toma cohecho;

·       1.1. Hoy en día hasta las denominaciones cristianas hacen acepción, muchos consideran que solo ellos serán salvos o que la iglesia de poca membresía no es muy importante.

·       1.2. Muchas iglesias de diferente denominación y aun entre las de la misma denominación viven en total desacuerdo y conflicto.

2. Relacionándonos y dándoles oportunidades a quienes desean estar con nosotros. V 35” sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia.” las personas que no comparten tu visión o lo que tú haces solo te causarían retraso en tu marcha.

3. Quitando todo prejuicio con respecto a los demás, no juzgues a alguien sin antes conocerlo. Jehová no juzga a la ligera él nos juzga de acuerdo a nuestro corazón.  V 1-2 “Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la italiana, piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre. 

4. No cuestionando a Jesucristo cuando el perdona y da otra oportunidad a los demás. V 15 “Volvió la voz a él la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común.” Muchos cristianos se molestan cuando Jesús tiene misericordia con los malvados.

5. No creyéndonos superiores a los Demás. V 28 “Y les dijo: Vosotros sabéis cuán abominable es para un varón judío juntarse o acercarse a un extranjero; pero a mí me ha mostrado Dios que a ningún hombre llame común o inmundo” el problema de muchos de nosotros es que nos creemos más de lo que somos. Romanos 12: 3 “Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

6. Aceptando que Dios da de su espíritu santo a todo aquel que lo pide. V 45 “Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.” no te sientas mal cuando veas que Jesucristo utiliza a otras personas diferentes a ti para el servicio. En lugar de enojarte pídele a Jesucristo que cada vez te de más de su espíritu. Lucas 11: 13 “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

7. Amando a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Mateo 22: 39 “Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” es muy difícil amar a otros y no despreciarlos cuando no nos amamos nosotros mismos. Esto tampoco quiere decir que debemos ser egocéntricos.

8. Haciendo a los demás lo que queremos que ellos nos hagan a nosotros. Mateo 7: 12 “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.” en el mundo hay un adagio parecido que Dice: no hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti. Jesucristo va más allá él dice has a otros lo que quieres que te hagan. Muchos ya no hacemos lo malo, pero tampoco hacemos lo bueno.

9. Quitando toda amargura de nuestro corazón. Efesios 4: 31 “Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.” La amargura hace que vivamos mal y que hagamos que otros vivan mal.

La paz social no depende de los demás ni de las autoridades de turno, el vivir en paz es algo que solo nos corresponde a nosotros, todo depende nuestra actitud.