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Santiago 3. Hablando nos entendemos

 

En este mundo todos los seres humanos necesitamos comunicarnos para podernos entender y relacionarnos de la mejor forma posible con los demás.

El habar es tan solo una de las formas de comunicación que tenemos, podemos utilizar las señas o la forma escrita.

Lo importante no es tanto si hablamos emitiendo sonidos por la boca, lo importante es que aprendamos a comunicarnos a través de cualquier medio.

No importa el medio que utilicemos para comunicarnos lo importante es que lo hagamos de la mejor forma.

El medio que utilicemos en especial el habla verbal no debe utilizarse para herir o dañar. Proverbios 12: 18 “Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es medicina.

Con nuestra lengua podemos bendecir o maldecir con ella podemos hacer que muchas personas se superen y salgan a delante o podemos hundirlas y convertirlas en unas personas fracasadas de por vida. V 10 “De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.

La mejor forma de utilizar nuestra forma de Hablar.

1. No Creyendo que lo sabemos todo. V 1 “Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.  Las personas de éxito son aquellas que entienden que no lo saben todo y aprenden todos los días y de todas las personas.

·       1.1. Las personas ignorantes son aquellas que creen saberlo todo y se niegan aprender cada día y de cualquier persona.

2. Aceptando que todos corremos el riesgo de ofender a los demás. V 2 “Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.” el aceptar que podemos ofender hace que:

2.1. Buscar las Palabras adecuadas. Piensa en el efecto o consecuencia que esas palabras que piensas decir producirán.

2.2. Escogemos un Momento Adecuado. Si la persona no está dispuesta a escucharte probablemente sea un mal momento para hablar.

2.3. Utilizamos una forma Adecuada para Hablar. Muchas veces lo que ofende no es lo que hablamos, lo que ofende es la forma como hablamos.

3. No dejando que la lengua nos gobierne. V 3-4 “He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo. Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere” nuestro cerebro debe gobernar a nuestra lengua y no la lengua gobernar a nuestro cerebro.

4. Entendiendo que el hablar sin entendimiento nos mete en problemas. V 6 “Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno.

5. Callando cuando no es necesario Hablar. V 8 “pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.” nuestra lengua dirigida por nuestras emociones es catastrófica.

6. Nuestra forma de hablar debe determinar quiénes somos. V 9 “Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.” Nuestra forma de hablar deja en evidencia o que realmente somos.

7. Nuestro comportamiento y forma de ser debe ser coherente con lo que habla nuestra lengua. V 13 ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre.

8. Deja que tus actos hablen. Un cristiano verdadero no necesita decir que pertenece a la mejor iglesia, su forma de vida lo delata. 14-16 “Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.

9. La vida cristiana no es solo de Palabras, es de Hechos. V 17-18 “Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.

La forma de hablar o de comunicarnos es lo que hace que nos entendamos, nuestra forma de expresarnos debe ir dirigida a mantener una excelente relación con los demás.